Bendito mes vertiginoso, que está pasando como un suspiro. Realmente, la vida del campo es movidita y siempre hay algo que hacer. Hoy tocó cortar cuatro palos (sobretodo para que no anden por medio, molestando); charlar con Alicia; buscar libros para responder a Antonio y a Diego sobre poda de cerezos y cultivo ecológico de frutales y,... esos chicos...