de mi vida, es haber llegado al momento en que despertar cada día es un milagro:
y la paz ,
la profundidad ,
la luz y la intensidad de lo cotidiano
me hacen comprender el significado exacto de "Carpe diem".
jueves, 23 de octubre de 2014
miércoles, 8 de octubre de 2014
Fuego
Primer encendido de la temporada. No porque haga frío, sino por el placer de ver el fuego.
Feliz otoño.
Feliz otoño.
martes, 23 de septiembre de 2014
Madre mía
Mi madre era una mujer muy original y con raras percepciones (hace ya mucho os comenté que sabía que no debía seguir bebiendo cuando, al pasar los dedos índice y corazón por los lados de la nariz, los notaba lejanos).
Un buen día nos comentó que la hora de la muerte llegaba cuando el ombligo se hacía tan pequeño que casi desaparecía.
Siempre he tenido un hermoso ombligo, pero me he dado cuenta de que se me ha hecho muy pequeño. Y se me han planteado dos grandes dudas.
Una, física: no se si mi ombligo esta desapareciendo porque mi barriga está demasiado gorda.
Otra, metafísica: no sé si mi madre quería decir que , después de pasarnos toda la vida mirándonos el ombligo, al final de la misma nos damos cuenta, al fin, de que no somos nada.
Un buen día nos comentó que la hora de la muerte llegaba cuando el ombligo se hacía tan pequeño que casi desaparecía.
Siempre he tenido un hermoso ombligo, pero me he dado cuenta de que se me ha hecho muy pequeño. Y se me han planteado dos grandes dudas.
Una, física: no se si mi ombligo esta desapareciendo porque mi barriga está demasiado gorda.
Otra, metafísica: no sé si mi madre quería decir que , después de pasarnos toda la vida mirándonos el ombligo, al final de la misma nos damos cuenta, al fin, de que no somos nada.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Kiko de mi vida
Sigo con mis salsas y hoy hice cinco frascos más. Los pongo siempre boca abajo porque si hubiera algún poro en la tapa, saldría el tomate, pero no entraría ningún tipo de moho .
Ya están empezando a verdear las nabizas: ésto sí que son verdaderos brotes verdes.
A este manzano de reineta roja plantado este año y que ya tuvo tres manzanas, le puse el nombre de emejota.
Y fijaos qué maravilla de fruto tiene el tabardillo.
El perejil (de todas las salsas) agradece así la lluvia.
El mandarino de San tiene ya naranjitas nacidas, pero sigue echando nuevas flores.
Y los frutos de la brevera de Monserrat están empezando a abrirse por culpa de la lluvia, pero a las gallinas no les importa demasiado y dejan solamente la piel.
Una segunda cosecha en el frambueso de Juan Carlos.
Naranjas verdes y maduras en el naranjo de Reyes.
Pero solamente limones verdes en el árbol de Adra.
Y todavía sabrosos higos en la higuera de Mamé Valdés, la del camino.
Os presento a Kiko.Es tan tímido que , para subirle la autoestima le llamo Kiko Fernández da Aira Darriba.
Ya están empezando a verdear las nabizas: ésto sí que son verdaderos brotes verdes.
A este manzano de reineta roja plantado este año y que ya tuvo tres manzanas, le puse el nombre de emejota.
Y fijaos qué maravilla de fruto tiene el tabardillo.
El perejil (de todas las salsas) agradece así la lluvia.
El mandarino de San tiene ya naranjitas nacidas, pero sigue echando nuevas flores.
Y los frutos de la brevera de Monserrat están empezando a abrirse por culpa de la lluvia, pero a las gallinas no les importa demasiado y dejan solamente la piel.
Una segunda cosecha en el frambueso de Juan Carlos.
Naranjas verdes y maduras en el naranjo de Reyes.
Pero solamente limones verdes en el árbol de Adra.
Y todavía sabrosos higos en la higuera de Mamé Valdés, la del camino.
Os presento a Kiko.Es tan tímido que , para subirle la autoestima le llamo Kiko Fernández da Aira Darriba.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
La vida sigue igual (para nosotros, que la Botella deja la alcaldía y Botín ha muerto)
Preparando manzanas para el invierno, aunque alguna habrá que retirarla, para que no pudra a las otras
y recogiendo higos de la higuera de Rosa, de sabor y tamaño inmejorables.
Tocó arreglar la entrada,
que tenía tierra entre las piedras y algunas se habían hundido
y el problema era que siempre había que tener cuidado
de si las patas de la mesa o de las sillas se metían en las ranuras. Ya se acabó el problema.
Ayer, con la fresita, eché los grelos para el invierno;
y cada día toca cuidar la piscina, que aún hace calor.
Ya tengo algunos frascos de tomate guardados, aguardando...
La última luna llena del verano, que comenzó ayer, ilumina Paradela
y me deja jugar con ella.
y recogiendo higos de la higuera de Rosa, de sabor y tamaño inmejorables.
Tocó arreglar la entrada,
que tenía tierra entre las piedras y algunas se habían hundido
y el problema era que siempre había que tener cuidado
de si las patas de la mesa o de las sillas se metían en las ranuras. Ya se acabó el problema.
Ayer, con la fresita, eché los grelos para el invierno;
y cada día toca cuidar la piscina, que aún hace calor.
Ya tengo algunos frascos de tomate guardados, aguardando...
La última luna llena del verano, que comenzó ayer, ilumina Paradela
y me deja jugar con ella.
lunes, 25 de agosto de 2014
lunes, 18 de agosto de 2014
Momentos felices
Vuestros árboles siguen su curso. San me preguntó un día qué tal su mandarino...en aquel momento le habían caído muchas hojas y estaba triste, triste.
Así se lo dije, con pena. Ella me contestó que a una amiga le había pasado igual, pero que, de repente, había revivido y se había puesto precioso.
Yo, con paciencia, le limpiaba en pié, lo empajé para que mantuviese siempre la humedad y , cada día lo regaba con restos del cazo de la leche y los de los cartones, cuando los terminaba.
Es cierto que si en vez de árboles tuviera hijos, todos los otros me saldrían tarados por los celos...
Pero son árboles y siempre es bueno atender a los más débiles, porque nos dan sorpresas como ese florecimiento y su aroma maravilloso que nos hacen felices.
Tu mandarino, San
Así se lo dije, con pena. Ella me contestó que a una amiga le había pasado igual, pero que, de repente, había revivido y se había puesto precioso.
Yo, con paciencia, le limpiaba en pié, lo empajé para que mantuviese siempre la humedad y , cada día lo regaba con restos del cazo de la leche y los de los cartones, cuando los terminaba.
Es cierto que si en vez de árboles tuviera hijos, todos los otros me saldrían tarados por los celos...
Pero son árboles y siempre es bueno atender a los más débiles, porque nos dan sorpresas como ese florecimiento y su aroma maravilloso que nos hacen felices.
Tu mandarino, San
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