miércoles, 17 de septiembre de 2014

Kiko de mi vida

 Sigo con mis salsas y hoy hice cinco frascos más. Los pongo siempre boca abajo porque si hubiera algún poro en la tapa, saldría el tomate, pero no entraría ningún tipo de moho .
Ya están empezando a verdear las nabizas: ésto sí que son verdaderos brotes verdes.
 A este manzano de reineta roja plantado este año y que ya tuvo tres manzanas, le puse el nombre de emejota.
Y fijaos qué maravilla de fruto tiene el tabardillo.
El perejil (de todas las salsas) agradece así la lluvia.
El mandarino de San tiene ya naranjitas nacidas, pero sigue echando nuevas flores.
Y los frutos de la brevera de Monserrat están empezando a abrirse por culpa de la lluvia, pero a las gallinas no les importa demasiado y dejan solamente la piel.
Una segunda cosecha en el frambueso de Juan Carlos.
Naranjas verdes y maduras en el naranjo de Reyes.
Pero solamente limones verdes en el árbol de Adra.
Y todavía sabrosos higos en la higuera de Mamé Valdés, la del camino.
Os presento a Kiko.Es tan tímido que , para subirle la autoestima le llamo Kiko Fernández da Aira Darriba.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

La vida sigue igual (para nosotros, que la Botella deja la alcaldía y Botín ha muerto)

Preparando manzanas para el invierno, aunque alguna habrá que retirarla, para que no pudra a las otras
y recogiendo higos de la higuera de Rosa, de sabor y tamaño inmejorables.
Tocó arreglar la entrada,
que tenía tierra entre las piedras y algunas se habían hundido
y el problema era que siempre había que tener cuidado
de si las patas de la mesa o de las sillas se metían en las ranuras. Ya se acabó el problema.
Ayer, con la fresita, eché los grelos para el invierno;
y cada día toca cuidar la piscina, que aún hace calor.
Ya tengo algunos frascos de tomate guardados, aguardando...
La última luna llena del verano, que comenzó ayer, ilumina Paradela
y me deja jugar con ella.

lunes, 25 de agosto de 2014

Perra vida

 Yo no tengo la culpa
Fué un acuerdo de ellos tres.

lunes, 18 de agosto de 2014

Momentos felices

 Vuestros árboles siguen su curso. San me preguntó un día qué tal su mandarino...en aquel momento le habían caído muchas hojas y estaba triste, triste.
Así se lo dije, con pena. Ella me contestó que a una amiga le había pasado igual, pero que, de repente, había revivido y se había puesto precioso.
Yo, con paciencia, le limpiaba en pié, lo empajé para que mantuviese siempre la humedad y , cada día lo regaba con restos del cazo de la leche y los de los cartones, cuando los terminaba.
Es cierto que si en vez de árboles tuviera hijos, todos los otros me saldrían tarados por los celos...
Pero son árboles y siempre es bueno atender a los más débiles, porque nos dan sorpresas como ese florecimiento y su aroma maravilloso que nos hacen felices.
Tu mandarino, San

miércoles, 30 de julio de 2014

Milagro

Es buen milagro que yo haya encontrado la paz en Paradela!
El vídeo solamente dura dos minutos, pero esa paz y ese silencio son permanentes.
Lo único que de vez en cuando rompe el silencio es el ladrido de un perro, el canto de las gallinas o la llamada del Cuco.
Por la mañana, el ruido de alguna máquina, un tractor, un coche que llega o se va.
Y esa profundidad en el silencio creo que me hace mejor persona.

domingo, 13 de julio de 2014

Rompiendo

 Se ha roto por el peso,
la encontré anteayer a la mañana, debajo de este peral;
ayer me encontré con esta otra rama, a punto de partirse,
aunque espero que esos soportes eviten la ruptura.
Porque, salvo las ramas que veis por arriba, que no tienen fruto, ese manzano casi toca el suelo
 y las ramas de este peral jovencito, también.
Aunque, ya lo veis, no es cuestión de edad ni de calidad: este manzano bravo (sin injertar) tiene veinte años por lo menos y sus ramas tocan el suelo, por el peso.
Que así de rompedor viene el fruto este año.

miércoles, 25 de junio de 2014

Seis añitos

 Ayer cumplimos seis años juntos, mi blog y yo. Y ahí, una parte de mi blog: Carmela , de "Mi fular" y la parra que lleva su nombre.
El cerezo de Berta no tiene ya ni una cereza. Estaban deliciosas.
El de Blue tenía esas hermosuras el miércoles pasado.
Y el naranjo de Reyes sonríe con esa rotunda fecundidad de verano e invierno.
El frambueso de Juan Carlos ( que creyó que me había olvidado de su petición), me endulza la vida.
El melocotón de Alicia estárá a punto en julio, pero ya se anuncia.
Anduvimos subidas a la escalera y al andamio, ganándoles la mano
a esos que veis situados a las tres y cuarto (hay que cliclar para ampliar) que estaban esperando turno...
La tormenta ya no lloró sobre las cerezas, pero regó en abundancia los tomates.
Cada día os hablo en vuestro árbol, aunque quien se está portando fatal es Genín, que me sale muy torcido...