martes, 29 de septiembre de 2009

Alumnos y profesores y respeto mutuo












No puedo ser más explícita, porque ellos son mis alumnos y, aunque me han dado permiso para utilizar su imagen, alguno de ellos es menor de dieciocho años. Que están sentados en círculo, se nota; que el aula tiene tarima, también. Que están trabajando, es evidente.

De que el aula es una gozada, doy fé : televisor, vídeo, proyector de transparencias, cañón ( en el techo) con conexión a internet, luminosa, amplia y con un material humano para trabajar que desmiente a todos esos agoreros de un terrible futuro.

Sí, algun@s llevan tatuajes y piercings. Todos llevan teléfono (apagado) en el bolsillo; tienen i-pods y la play... pero teníais que ver cómo trabajan y cómo razonan.

Cada día me hacen amar la enseñanza. Y la vida.

37 comentarios:

joselop44 dijo...

Enhorabuena para i y mis felicitaciones para ellos por su buen comportamiento; no es habitual hoy en día.

diego dijo...

(Cada día me hacen amar la enseñanza. Y la vida.) Da gusto leerte, Paradeliña. Si yo fuese joven, llevaría piercings, la play y el i-pod en el bolsillo (apagados) y me gustaría que tú fueses mi maestra.

Menda. dijo...

Profesora!!!!!!!!!
Toma castaña! Soy joven, llevo piercings, no tengo i-pod, odio la play, pero sí......habría sido todo un honor haber tenido alguien como tú al mirar al encerado.

Kety dijo...

Mi generación tuvo-la mayoría-, que conformarse con la Enciclopedia Álvarez y además compartirla con la hermana.
Felicidades por tener un grupo tan aplicado.
Un abrazo

acoolgirl dijo...

Así es como debería ser siempre... Por desgracia, vemos que todos los alumnos no son así.

Suertuda tú, suertudos ellos de tenerte.

Un besitooo

Abuela Ciber dijo...

Hermosamente apreciable lo que has compartido, tus lugares y alumnos.

Felicitaciones por tu apreciacion de que se debe preservar las imágenes de las personas, que hoy día sin ton ni son se prodigan por la web, dándole pasto a las fieras, como digo yo.

Realmente eres un ser comprometido con los demás, me enorgullece ser tu amiga en la distancia.

Un abrazo cariñoso.

Maripaz Brugos dijo...

MªJesus, me encanta como hablas de tus alumnos...pienso que has puesto mucho de tu parte para que ellos sean así.

Felicidades por amar la enseñanza y la vída de esa menera.

Felipe dijo...

Esta entrada me ha emocionado(sin cursilerías)

Lo has explicado con la serenidad de la buena gente,de la buena educadora.

En nuestras manos,en parte, corretea su futuro y nuestra dignidad es su dignidad.

No quiero que se levanten cuando entre en el aula(los quiero joviales porque no podía ser de otra forma)

No quiero más autoridad que su cariño.

No quiero más tarimas que mis brazos para saludarles

En fin,quiero ser joven a su lado para que ,mutuamente,vivamos en complicidad.

brancalúa dijo...

Preciosa entrada. Comparto tu emoción de querer a tus alumnos pues pienso y estoy segura de que esta es la gran cuestión.
Esta tarde hablaba con una amiga de este tema y es evidente que hay profesores que entran en el aula con una actitud de "en contra de", sin embargo ell@s ,los alumnos, son seres humanos que responden ante algo tan sencillo como el afecto y respeto que les muestras y esto es el motor de la educación.
Un abrazo

josealfonsomartínez dijo...

Parece ser que tienes suerte con tus alumnos, nada que ver con lo que comentan en las noticias, de un tiempo a esta parte.
______________

Enhorabuena.
_________

Un beso.

tecla dijo...

Los alumnos son un amor.
Si lo sabré yo.
Creo que no hay una profesión tan bella como la enseñanza.
Es cierto que a veces uno se cansa, que a veces te disgustas. Y quién no.
También es cierto que a veces tenemos alumnos de familias desectructuradas ( Qué dolor) que nos revientan la clase.
Pero siempre se tiene la suerte y la grandeza y el deber de hacer algo por ellos y participar y de formar parte en la construcción de su futuro.
Un abrazo y felicidades Mª Jesús

sinkuenta dijo...

da gusto ver a un profesor como tú que ha conseguido reflejar en el aula todo su amor a la profesión. Un abrazo

Roquis dijo...

:_______)

Troll ~ dijo...

Tus palabras son un mensaje de esperanza para ese futuro sentido común que cada vez parece más esquivo a la vista de las circunstancias....

En todo proceso de aprendizaje hay algo que dificilmente alguien diferente de uno mismo te puede enseñar, y es el valor de lo que tienes delante. A la vista de tus palabras, tus alunmos lo han aprendido a imagen y semejanza de lo que tú haces con ellos....

Un saludo, Maria Jesús.. e parabéns....

Juan Navarro dijo...

Doy fe de buenos profesores: muchos de los que han tenido o tienen mis hijos y algunos que tuve yo. Buenos, porque trasladaron su amor por las materias que enseñaban. Doy fe de buenos estudiantes, porque tengo hijos y me lo han probado y me lo prueban cada dia, con independencia de algunos signos circunstanciales. Buenos, porque aman el conocimiento y el esfuerzo, y lo asumen como medio de desarrollo personal e instrumento liberador.
No tengo ninguna duda sobre el futuro mirando este "material" extraordinario.
Un abrazo.

yraya dijo...

Sé nota que "vives" la enseñanza, cuidate de no cambiar, que de estas "especies" quedan contados, ya sea por los niños, por los padres o sencillamente porque no sienten la profesión.
Saludos

Dilaida dijo...

Sempre que saibamos estar cada un no noso sitio seguro que non vai haber problemas.
O ensino é cuestión de vocación se un é capaz de transmitir os coñecementos dunha forma sinxela e disfrutando, seguro que os alumnos tamén disfrutan ao mesmo tempo que aprenden.

azul dijo...

Que bueno...con lo complicado que hace años que está el respeto entre el alumnado y los profes...

Me alegro muchisimo

Ana dijo...

Cuánto me alegro que Docente y Dicentes disfruten del arte de la educación. Ojalá fuera así en la mayoría de las aulas.

Mis sinceras felicitaciones.

Un abraciño.

PÁJARO DE CHINA dijo...

Y si yo estuviera en esa aldea, si dudar, me anotaría en esa escuela. Y pediría estar en esas clases, cualquiera fuese la materia. De verdad. Ahí, sentadita, con mis lápices y mis cuadernos, escuchando. Escuchándote.

PÁJARO DE CHINA dijo...

¡Entonces iría a la ciudad! "Bancar" tiene también otra acepción, muy linda: apoyar a alguien, acompañarlo, sostenerlo. Por ejemplo: "bancar a alguien en tiempos difíciles". O comulgar con sus ideas, seguirlas hasta el final, apoyarlas sin restricciones.

O sea: yo te banco, María.

Genín dijo...

Me encanta que las cosas estén así por ahí, aquí desde luego no es así, ni el equipo ni los chicos.
¡Enhorabuena!
Besos y salud

Cris dijo...

Mi realidad es bien distinta, aunque no en el aprecio que siento por mis alumnos, creo que el aprendizaje les resulta mucho más fácil cuando ellos perciben que amamos lo que hacemos.
Disfrutá de las nuevas tecnologías al servicio de la educación, es un privilegio. Cariños

RGAlmazán dijo...

De verdad que es una envidia tener vocación en tu profesión. Y tú la tienes y cómo. No hay nada más que oírte hablar, o mejor, leer lo que escribes.
Estar vocacionalmente identificado con tu profesión es una gozada.
Me alegro por tus alumnos y por tí.
Un beso.

Salud y República

FAYNA dijo...

Si en esa clase impera el respeto mútuo, será porque ambas partes os lo habeis ganado. Nada se consigue porque sí. Lo verdaderamente meritorio es ganarse el repeto desde la admiración y no desde la imposición. En ese sentido, creo que queda evidente, después de la bonita descripción que has hecho de tus alumnos, que tu admiración hacía ellos es totalmente correspondida María Jesús.
Moitos bicos.

Kaplan dijo...

Os meus non están en círculo nin na miña aula hai tarima, pero o respecto está en cada minuto que dura a clase; a pesar de todo, ségueme gustando ensinar (non sei facer outra cousa) e sigo pensando que é unha bonita profesión.

Carmen dijo...

Mi querida María Jesús ya echaba de menos tus entradas, siempre tan certeras, tan acertadas.
Ya de regreso poco a poco me voy incorporando. Como estoy haciendo con todos mis amigos blogosféricos, vengo a saludaros y luego me quedo un rato en vuestras casas leyendo las entradas anteriores.
Un abrazo fuerte

angelito dijo...

Es fantástico conocer a una profesora orgullosa de serlo y de sus alumnos.

Seguro que tus alumnos te respetan sin necesidad de mirarlos desde arriba.

Enhorabuena

Ligia dijo...

Es difícil hoy día lograr el respeto de los alumnos, pero para eso hay que ser buena profesora. Enhorabuena. Abrazos

Conchi dijo...

¡Qué suerte con el grupo, María Jesús! Me alegro mucho por ti.
¡Que disfrutéis el curso!
Un abrazo
Conchi

mariana dijo...

qué bueno! ellos pensaran de tí algo parecido:
"Mira la profe, con su pose de profe, pero que bueno el mundo que nos muestra"

La terapia de Rafaela dijo...

Gracias por las buenas noticias, si ya sabía yo que hay profes y profes, y por supuesto que los alumnos no pueden ser todos malos... pero... en este caso tienen una bueníiiiiiiisima profesora

bss

Eria.. dijo...

Yo tengo recuerdos buenísismos de mis profesores del instituto... me hicieron pasar unos años muy felices. Habia uno raspucio, agrio, escueto, seco... manda narices, creo que él hizo que me gustase la poesia y era el unico que no resultaba amable.

Naiba dijo...

Mariajesus

Buen post en el que reflejas uno de tus días y algo no muy común en los tiempos que corremos.

Pienso que los chicos están muy perdidos y que les hace falta una mano que los guíe, si consiguen un buen profesorado, se consigue eso que hemos visto y por supuesto un respeto mutuo.

Felicidades por el logro y a tus alumnos también.

Besos y buen fin de semana

Ramon.Eastriver dijo...

¿Dónde ejerces? ¿España? Yo doy lite en un insti español y te conocí gracias a esa joya que se llama pájaro adorable de la china. Te leo de hace un tiempo (me reí con el pirsin de la perrita, descubrí tu papel docente cuando las tarimas...), pero ante una entrada tan evidente como esta me atrevo a dirigirme a ti. Un saludo afectuoso y tan tierno como tus palabras.

Jose Antonio Cabrera Ramirez dijo...

Estoy de acuerdo completamente con lo que dices. Como ha cambiado la enseñanza y los recursos didácticos.
Esta generación tiene los mejores recursos pero hemos de enseñarles a ser tolerantes y respetuosos y adquirir el humanismo fundamental para la vida. El aspecto externo no es más que una capa que ya desaparecerá.
Un abrazo.

Lludria dijo...

¡Ay qué gustazo leer algo así! Me temía que la vocación de la enseñanza se había perdido, como muchas otras cosas. Al menos los últimos profesores con los que me he rozado parecían haber tirado la toalla. Y ahora te leo a ti, ilusionada, amando tu trabajo y disfrutándolo y me entra un calorcito por dentro... Recuerdo a mi primera maestra, Doña Ruth, una mujer fuerte y dulce que se veía, disfrutaba con lo que hacía. A ella no la olvidaré nunca y seguro que tus alumnos a ti, tampoco. Abrazos de otoño