Los maravillosos colores del maíz
Ya, ya os estoy oyendo.
Pues no. Trabajé como una esclava. Me levanté muy temprano ( aún no había amanecido) a pesar de que no tenía que ir a la ciudad.
El recorrido de siempre: Abrir la puerta a los perros, acariñarlos y darles un desayunito. Hacer lo mismo con los caballos (que ya tienen horario de invierno: cuadra de noche, salida de día; en verano, para evitar calor y moscas salen de noche y los encierro de día). Luego, antes de desayunar yo, me senté a escucharos y hablaros: sonrisas, asentimiento, dolor compartido, admiración de belleza. Mi secretario (bloguer) colocándoos en orden. Yo, sin saltarme ni uno. Y, es curioso, porque sois todos tan distintos y cada uno de vosotros me enriquece una parte del alma y de ninguno puedo prescindir. Visito muchísimos blogs y me encuentro con que las personas que participan en ellos tienen muchas características comunes; en algunos, os veo y compartimos; otros, solamente me teneis a mi en común. Y, ni uno me sobra, ni uno.
Luego escribí. Hoy trabajó Kabila para mi.
Desayuné, me duché, me vestí; recogí y apilé el maíz; seleccioné unas cajas de patatas; recogí nueces, manzanas, peras y tomates; arreglé un poco la casa y preparé la comida; le abrí la puerta a los pollos y les preparé una buena cacerola de arroz blanco; fuí al pan; congelé pimientos morrones para el invierno. Me senté a comer. Compartí, como siempre, un cariño con Koro y Perdi.
Hablé por teléfono con una de mis hermanas. Vi las noticias en la sexta y en la primera.
Corregí ocho exámenes y uno me alegró la vida.
Salí a airearme.
Mientras recogía el maíz, pensaba en mis pollos: A veces creo que no me compensa porque cuando les va llegando la hora, ando sin alma una semana antes.
Luego, como me conviene, pienso que no, que si los compra otra persona van a ser más desgraciados todavía, porque nadie les dará de comer arroz con tomate y zanahorias y maíz. Y, en ningún sitio tendrán tanto espacio para pasear y encontrar bichejos escondidos...
Pero, ay, el amor: al final siempre acaban perdiendo la cabeza.

26 comentarios:
Te envidio por esa actividad que despliegas.Nunca había visto maíz de colores.Es un gustazo pasar por aquí y aprender.Besos
Pero, ¿tus pollos pierden su cabeza por amor o por ley natural? Ya sé que hace tiempo que tú perdiste la cabeza, el corazón y el cuerpo todo por ese espacio, ese universo con el que dialogas cada día. Y él te lo retribuye, bien que te lo agradece con su complicidad.
Un beso y buen fin de semana.
Hola, María...
Qué bonita es la vida en el campo y qué bien la describes en tu blog; con mucho cariño e imágenes que me transportan hasta mi juventud, llevándome a la finca de mis abuelos.
Abrazos.
veo que no te aburres y que despliegas una gran actividad
uno de ocho(menos es nada)
Que bonito tu post María Jesús...
desprendes tantos sueños, tantas imagenes e ilusiones, desprendes tanta calor con tus palabras.
Me ha encantado
besos y hasta otra!!
Sara
¡Demonios! ¡He dejado un comentario en donde no debía...!
Estoy tonto hoy.
Un beso.
:)
Cuánta morriña me traen estas historias tuyas de Paradela.
¡Y yo tan lejos de mi terriña, y mi gato, y los huertos de mi padre!
Es un placer leerte, como siempre.
Un besiño.
Querida amiga en la distancia, menos mal que ya es de noche y voy a descansar porque ese hermoso recorrido contigo en este día de descanso.....me dejó extenuadaaaaaaa
Cariños.
Precioso post, se te ve llenisima de vida y encantada con todo lo que haces, tus animales tienen que estar encantados...
ME alegro mucho ....me ha encantado lo que has narrado
Un beso
¡Que actividad la tuya!
Yo estoy super perro, que dicen a los vagos aquí...
Dos cosas me llaman la atención: Las nueces, que tienen que tener el sabor de antes, porque esas de California son una birria.
Y los pollos, con esa alimentación y lo que pillan por su cuenta, deben de estar sabrosisimos al horno...jajajaja
Besitos y salud
María Jesús, veo que llenas el día totalmente y con gusto. Me alegro. Conmpartir todo eso con nosotros es algo que te agradezco. ¡Que sigas con ese ímpetu toda la vida!
Bicos
Salud y República
Maravillosa descripción, extenuación incluida. Qué bueno tener animales que atender y no estar atrapado en una jungla de asfalto, donde inevitablemente se languidece en una existencia vicaria, un tanto fantasmagórica.
El maíz tiene una pinta increíble. De veras. Con tu permiso cojo panocha...
abrazos
Ay! María Jesús, que día tan maravilloso. Te he seguido en toda tu actividad. Me ha dado mucha "morriña" el momento en que le das a los perros el desayunito, como dices.
Me encantan los perros pero viviendo casi siempre sola en casa no puedo permitirme el lujo de tenerlos.
Oye, se me ocurre una idea: ¿No me darías un puesto de trabajo allí contigo? Te aseguro que soy muy pero que muy trabajadora, no te arrepentirías. Bueno piénsatelo y me voy para allá.
Virtualmente estoy ya allí.
Besos
Pues te ha sido propicio el día, mi niña. No sabes lo que me alegran estos posts tuyos....ni te haces una idea.
Me encanta esa vida. Te envidio.
Saludos
Las fotos preciosas
Ese complemento perfecto entre tu casa , tus animales, tu huerto y tus alumnos te hace mi lider.
Mil besos
Es bendita esa actividad que realizas, y ese diálogo constante tuyo con la Vida.
Eres envidiable Mª Jesus.
Tan culta y tan inteligente.
Tu le das dicha a tdos cuantos te rodeamos.
Tus mazorcas me han recordado mi infancia.
Bendita seas.
Caray que ajetreo...Bésix
Un día muy completo, sí señor. Me gusta entrar en tu blog, me inspira tranquilidad, aunque al leer éste post he terminado algo cansada.
Un beso
Querida amiga, que bueno encontrarse con un pedacito de tu reino afortunado (el que tú te has construido, el que has edificado con el afecto y el esfuerzo y la sensibilidad de los colores). Leerte es a veces como probar ese postre que tanto nos gusta y que tanto nos llena de sabores intensos. Leerte es como pintar con las manos un cuadro que sea fe de vida. Cada día me alegro más de haberte conocido.
venia todo bie, y te salió el humor negro!!!! jajaja, eres genial!
Un día completito!
Abrazos
Conchi
Me gustaría saber de qué especialidad eres.
Por otro lado como siempre me da una envidia tus cosechas que no veas como vives chica.
Un abrazo desde Andalucía.
Cuánto aprendo contigo.
Me encuentro pasiva a tu lado ¡Qué barbaridad!
Besos
Qué delicia, M. Jesús... Los cambios de estación, cómo tienen su efecto en tu vida, tu convivencia con los animales, tus frutos... Ese examen especial. Comprobar blogs amigos, como si fueran también frutos o panochas. Los colores. Hacer felices a tus pollos, aunque hayan de perder la cabeza, claro, ese dolor de amarlos primero...
Quisiera quedarme este lunes festivo todo él en tu casa, curarme de tanta cementosis y redescubrir los colores...
Un beso enorme, lleno de aromas y colores...
No olvido lo dulce que sabe cuando está tierno, comido directamente de la panocha. Una niña de la aldea que iba a mi clase traía para las dos porque sabía que me gustaba. En el recreo intercambiábamos su maiz y mis zanahorias ^^
Hoy me has enseñado que el maiz tiene más de un color. Graciñas. Un bico
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