Bueno, la edad y alguna otra cosa, porque, sigo revolviendo y me encontré una cajita de cigarrillos, de esas metálicas que son preciosas, llena de billetes del metro de París, de cuando estuve allá por el 68. Sí, sí. Ya sé que los que sois un poquito mayores estareis pensando en el Mayo francés... pues, como dijo Dante: perded toda esperanza los que aquí entreis : estaba tan enmimismada, tan perdida, me sentía tan ajena que no me enteré de nada, solamente estudié un poquito en la Sorbona, en cursos de francés para extranjeros ( y aún siendo solo eso, qué bien suena ¿eh?).
Otra cosita: ya os conté que en clase estamos en círculo: de un lado tengo a Tonino y de otro a Marta. Yo no suelo llevar reloj, porque organizo bastante bien y la estructura mental la tengo clara. Pero si algún día cambio cosas (nos cambian de clase, hay algo diferente de que hablar con lo que yo no contara previamente, o tengo un examen), pido ayuda. Al principio de curso, que tenía a Nacary al lado le dije "avísame en diez minutos" y el otro día de dije a Tonino "¿podrías poner tu reloj en la esquina de la mesa, por favor?". El martes me fijé que en la esquina había un reloj al que le habían quitado la correa...Los miércoles, como tenemos menos tiempo se sientan de manera convencional y yo me muevo por el aula. Pero hoy (martes, jueves y viernes) tocaban dos horas y allí estaba el reloj otra vez. Le dije a Tonino "gracias, Tonino, ya me fijé el martes que te preocupas de mi" Abel, que está a su izquierda y él, se rieron y me dijeron :"llévalo si quieres y nos lo devuelves a final de curso" Me encantó. Por un lado, su preocupación, por otro la aclaración de que no era un regalo, para no ser malinterpretados; por otro aún, el detalle de esperar a que yo me diera cuenta...ahí la teneis, la juventud de ahora.
Y la respuesta es DE NUEVO LA EDAD.
Cada vez que yo digo que soy una anciana, desde mi hermana la mayor , a mi querida María, pasando por muchos de vosotros os empeñais en decir que no. Y tengo claro que no nos entendemos, seguramente porque entendeis que es MALO ser un anciano. Yo también lo pensaba, hasta que he llegado y veo que es MARAVILLOSO. Sí, de verdad : tengo 63 años; la cabeza funciona como un ferrari; el cuerpo como un ford de gasoil. Puedo decir lo que quiero, porque la gente, si me equivoco me perdona por la edad y si acierto, genial; puedo hacer lo que quiero, porque ya no se me ocurre querer hacer cosas demasiado arriesgadas (estuve atenta y me lancé en parapente con cincuenta y pocos, monté a caballo con lo mismo y para andar en quad no hace falta nada más que ganas, que se mueve solo, igual que el coche, o una moto, si se tercia); gano más de lo que gasto, porque tengo caprichos sencillos y en relación con la vida del campo, lo que me exime de cenas de gala, joyas de la corona, zapatitos de charol y "pasminas" de pasmar; como lo que quiero, porque mi cintura no se queja y luego ando, siego, planto y cavo; no uso cadenas, ni sortijas...hoy, pensando, traté de recordar cuándo llevé un collar y solamente recordé el de mi Chata querida, en la mano, el día que se murió.
Y cuando tuve que responder a Tonino, le dije : "no, gracias; si no te importa, lo traeis vosotros y lo dejais ahí cada día. Yo ya no quiero llevar conmigo un reloj me obligue a no perder el tiempo".
Dejadme, por favor ser una anciana. Que lo seais cada día un poco más es mi deseo.

35 comentarios:
¡Genial filosofía de vida! Yp sí te entiendo, pienso exactamente como tú.
Me parecen tan superfluos e incordiantes los collares, todas esa parafernalias sociales...
Mi ideal es la sencillez.
felicidades por haber alcanzado ese equilibrio que los esclavos del "traje nievo del emperador" no alcanzarán nunca, y no digamos las del tacón de aguja de doce centímetros jajaja
Claro que si querida amiga, es lo que siempre aporto en uno de mis blog, que es una edad apacible de ser vivida.
Llegamos a edad avanzada con nuestras neuronitas funcionando y grandes ganas de saborear el DÍA.
Recibe mi afecto y gracias por compartir siempre cosas tan amenas, sentidas y tan tuyas.
Cariños
Es cierto que hay una obsesión fuera de lo normal por sentirse joven de espíritu,que si la juventud se lleva dentro y para mí suena exagerado,yo no soy anciana (ojalá llegara a serlo y en buen estado)pero a mis 54 años no quiero añorar la juventud ni sentirme joven ni a la altura de ellos,¡qué pereza,volver a pasar por ahí! mi trabajo me llevó llegar hasta donde estoy asi que a disfrutar cada uno los años que le tocan.Yo no soy nada presumida y me gusta la comodidad asi que una persona que dedique mucho tiempo a su cuerpo me verá como desaliñada,me falta constancia para todas esas cosas y no va con mi manera de ser,de todas maneras admiro la habilidad que tienen muchas personas para sacar partido de su físico y lo guapas que se ponen.Besos
Poco a poco seremos todos ancianos... pero ojalá lo seamos como tú, que veo que estás más joven que yo!! Jaja!!
Tus chicos me parecen encantadores.
Un besazooo
Sabes o que dicía Ciceron: Non pode haber cousa máis alegre e feliz que a vellez equipada cos estudos e experiencias da mocidade.
E a ti diso sóbrache, non si?
Vivo mis 58 años con la misma ilusión que los 25, pero los vivo mejor, con más calma, más reflexión y muchísimo más amor.
Nunca me pongo collares, no es que no me gusten, es que se me olvidan, y sortijas tampoco, pues tengo las manos tan feas, que siento que se me ven más.
Sin reloj no acierto con las horas, distintos horarios de comidas…etc de hijos y socio de la vida, así que es lo único que nunca olvido, y además me gusta cambiar según el día o momento.
Cuando comencé a leerte, pensé que pasabas de los 70 años. Yo no veo para nada “anciana” a una persona de tu edad, veo una persona madura posiblemente en la mejor parte de la vida.
Uf! Me parece que me enrollo y al final, no se transmitir lo que quiero decir.
Me ha encantado leerte y sentir tan parecido a ti.
Unha aperta.
Estimada "Abuela Ciber".
Realmente me ha encantado el fondo de tus palabras, la esencia que fluye en tus textos.
Por lo demás me uno a la opinión de los otros compañer@s la cual comparto por completo.
Felicidades.
Un beso,
Cris.
qué bien escribes
Como siempre estupenda tu reflexión, María Jesús. Aunque siento decirte que no se puede presumir de anciana diciendo que tienes 63 años. Hoy día eso ya no es. Los ancianos se consideran con mucha mayor edad. Así es que siento estropearte tu deseo de presumir de anciana.
Déjalo para más adelante. Eso si, sigue haciendo lo que te venga en gana. Auqnue lo bueno es poderlo hacer desde cualquier edad.
Un beso
Carmen
Tienes la misma edad de mi madre...
y estamos hablando de tiempo(no del tiempo)Y claro,como el ser humano es ese ser insaciable,cómo no iba (o intentar)medir los días y las noches,minutos,segundos(tiempo)
Y el ser humano,que por naturaleza es egocéntrico,no quiere permitir que escape a su saber o control los 'ritmos' de la vida.
Y cuando hablamos de vivir o morir es una secuencia anunciada por la 'medición' extemporánea que el hombre ha acaparado.
20,30,65 años pueden ser las 'medidas' en las que el hombre trocea la vida en su afán controlador y egoista
Que importa la edad, lo más importante es vivir la vida que tu quieres, eso si, la edad te experiencia, sabiduria y te enseña a vivir la vida de otra manera. Un abrazo
Qué maravilla leerte, hacía tiempo que no pasaba por tu blog y no sabes qué alegría me he llevado al ver tus últimas entradas. Eres la mejor medicina que pude tomar hoy. Mil gracias por darme este ratito de esperanza.
Un abrazo fuerte y con todo mi cariño.
Una delicia querida. Escribes con la ingenuidad de un niño y con el equilibrio y conocimiento de un sabio. Dices lo que sientes y lo haces con tranquilidad y sin cortapisas. Esa es la ventaja de la edad.
Lo de llamarse anciano o viejo o maduro, son cuestiones de lenguaje. Lo que a mí me queda claro es que tú has conseguido una madurez intelectual que estoy convencido de que te hace vivir la vida mucho mejor ahora que antes.
Bicos.
Salud y República
Me encanta tu manera de pensar, Mª Jesús. No importa cumplir años si permaneces en esa forma día a día. Abrazos
Te admiro! de verdad te admiro mucho!! La edad no es problema cuando el espiritu siempre es joven y aumentandole tu madures y experiencia... wow... imagino la sonrisa de tu rostro y de verdad espero verla en el mio cuando llegue a esos tiempos!
Un beso mi respetada Maria Jesus!
La plácida madurez es un canto a la libertad responsable y respetuosa, a la vida, por vivida, buscando la bonhomía.
Un beso desde los 58...
M Jesús, para mí lo de hacernos mayores es un misterio que ha puesto ahí la vida para que quizás aprendamos a cultivar la humildad de aceptar que nuestros cuerpos se separan de la juventud de nuestro ser interior. Por más que insistas tú no eres una anciana. A tu edad todavia te quedan muchos años por delante de recoger kiwis y de dar de comer a los animales. Yo tampoco llevo reloj normalmente pues teniendo una profesión como la tuya ya estoy un poco harta de timbres y de tiempos acotados... o sea que cuando estoy fuera del aula el tiempo se expande y no necesito el tic tac... Te mando un abrazo
Es maravilloso leer a alguien que le emocionas las cosas… Y aquí se nota alegría. Un gusto estar en tu blog. Saludos.
Bueno, ya sabes que tenemos mas de una cosa en común, yo tambien digo sobre mi mismo que soy un anciano, pero a ti te voy a decir la verdad, lo digo para que mis amigos me digan: "Tu no eres ningún anciano, anda que no te queda cuerda" Nunca me he sentido anciano, de verdad. Lo malo es que jugando, lo empecé a decir a los 60 y jugando jugando, he llegado a los 68, y ahora si lo soy ¿Y que? Cuantos no van a llegar... y sobre todo en la forma que estoy yo...jajaja
Así que, niña, llámate como te de la gana...jajajaja
Hace tiempo que te ganaste el derecho a todo...
Besos y salud
Aquí estoy siguiéndote muy de cerca con mis 58, y feliz. Hay de todo en esta vida, jóvenes que ya se cansaron de vivir, viejos que nos sentimos plenos y con voluntad de realizar nuevos proyectos. Lo importante es vivir positivamente a cualquier edad.
Un saludo cariñoso
MªJesus,un placer leerte y saborear tu sabiduria...Yó tengo 61 y no pienso que soy una anciana, aunque poco a poco voy llegando.
Lo que importa, es asombrarse cada nuevo dia ,ante tantas cosas aún por vivír, como haces tú...
Un beso cariñoso amiga
Así que le edad...con sus ventajas en inconvenientes. Por dentro seguro que estoy mucho más viejo que tu.
Bésix
Coincido con Carmen (últimamente sucede mucho). No se puede decir que se es anciano a los 63 años. No, al menos técnicamente.
Creo que lo importante es la edad mental, es decir la del ferrari y no la del fos de gasóleo, que además puede tener un turbo que le dé más potencia.
Bueno yo me he quedado muy parada con lo de la edad, te hacía más nena ....y después de decir esto me planteó por que? Seguramente porque hacemos clichés ....
Bueno que yo quiero que te vayas haciendo anciana,pero que sepas que eres joven ...
Me ha parecido un maravilloso post
Un beso
Pues si con ello te sientes feliz, querida anciana (nótese la ironía) por mi encantada. Me da igual la edad que tengas, aunque tu sabiduría lleva implícita una rodadura, evidentemente. A mi lo que me importa es el cariño que nos transmites en estos posts.
Iba a decirte que, hoy en día, a los 60 y pocos años (ni más adelante) no se es anciano, y menos aún en tu caso, con tu vitalidad física y mental, tu apertura de mente, etc. Pero no, lo cierto es que sí tienes algo de anciana, pero como se usaba en otras civilizaciones: el viejo sabio. El que sabe, ha vivido, valora las cosas que son de verdad y se salta las viejas premisas que a veces hacen perder la cabeza a algunos jóvenes; el viejo sabio que enseña y ama... Es una bendición que hayas querido hacer este blog, ya que no podemos estar en ese círculo, dejando parado el reloj si se pudiera...
Besos enormes, venerable anciana.
que entretenido pasar por aquí!
me gustó mucho tu blog.
un abrazo!
¡Fantastico!. De verdad , me encanta que las personas quemen sus etapas en la vida disfrutando y cada momento tiene su encanto. Aunque sea joven tengo tantos amigos mayores que tú eres una niña al lado de mi amigo Manuel (91 año y la cabeza como un reloj),Bartolomé (88 años y sacristán desde yo no se cuando)y otros tantos y son muy felices con su edad. Por tanto te entiendo amiga mia.
Un fuerte abrazo.
Mi abuelo siempre me decía: "ojalá pase rápido el tiempo y llegues pronto a anciana, porque es justo el momento en el que empiezas a vivir".
Llevo tiempo siguiendo este blog, aunque, sinceramente, nunca me ha dado tiempo a comentar (tiempo, tiempo... otra vez tiempo).
Ahora que lo hago, me siento en la obligación de felicitar a tan humilde autora, que nos emociona con sus historietas. Sí, es cierto: este blog me emociona. Porque no hay nada más bonito que vivir, y este blog es una prueba de que se puede ser feliz con las pequeñas cosas que hacen, a la vida, enorme.
Un sincero abrazo.
Me seguiré pasando.
Arlene.
"No hablemos de juventud ni de vejez; mejor será que veamos qué pensamiento es más acertado". Lo escribió Máximo Gorki en La Madre.
Por mi parte, hace tiempo que no miro las cosas en términos de edad. Descubrí hace tiempo que carece de sentido. Soy consciente, claro, que no es hora de tomar el biberón -hace años que me destetaron- ni de ir a la escuela -hace tiempo que aprendí a leer- ni hacer juegos malabares -supongo que se quejarían las vértebras-, pero eso fue lo que hice en su día, cuando tocaba. Ahora hago lo que toca. Viví entonces y vivo ahora.
Un abrazo.
Mientras sacabas tus billetes de metro en París, yo andaba naciendo. Dicen que los niños vienen de París. Algo ardió ese día. Y no fue París, precisamente.
Siempre que conserves la energía, la pasión, la entrega, el optimismo y el sentido del humor, qué quieres que te diga... siempre que conserves todo eso seguirás siendo joven.
Pero tienes razón. A mis 40 digo que estoy en lo mejor. Qué serenidad, coño, comparada con la agitación de los 20 y los 30. He ganado en seguridad, en eficacia general. Lo único que noto es que el carácter se ha vuelto más severo (deberé vigilar eso...). Imagino que a los 50 la cosa será igual: el haber superará ampliamente al debe. Y a los 60 lo mismo.
Lo importante, creo, es saber reinventarse siempre y tener fuerza para empezar cosas. Ganar en sabiduría, en experiencia bien llevada, en sosiego. ¿Los achaques de la edad? ¿Algún fallo de memoria? Hija, nadie es perfecto.
Lo importante, finalmente, es saber estar siempre al día, reconocerse ignorante para seguir aprendiendo, subirse al carro para tirarse luego. Crear un blog e ir enganchando amigos.
¿Quedamos un día todos? Un besazo.
Me ha encantado tus post. La edad llega y malo si no lo hace y estoy de acuardo contigo hay que ir disfrutando de ella.
Hice una lectura rápida antes de ausentarme y pensé que había dejado comentario pero... a lo que se ve, finalmente no me dio tiempo ;)
Pues allí mismo, en París, pero en julio del 67 nací yo, en Montmartre. Y vale que apenas sé un puñado de palabras en francés pero haber nacido allí, aunque fuera por circunstancias, no deja de tener "charme", como lo de estudiar en la Sorbona ¿Non si?
El detalle del reloj..., cositas así nos roban el corazón. Me quedo con tu frase "Yo ya no quiero llevar conmigo un reloj que me obligue a no perder el tiempo". Cada vez estoy más convencida: me gustaría ser como tú..., cuando sea anciana. Bicos (Te he enviado un mail)
Publicar un comentario en la entrada