Las madres, a veces somos terribles.
Y, justo, cuando nuestros hijos adolescentes están más en su ambiente, rodeados de amigos, presumiendo de independencia y valentía, irrumpimos como el elefante en la cacharrería y les plantamos un sonoro beso...
Nos pondrán verdes al llegar a casa, nos lo echarán en cara toda la vida, pero, hay emociones irreprimibles.
así, òscar, cojo tu cabeza entre mis manos y te planto, con o sin permiso, un sonoro beso.
( da gracias a Dios de que no es en todos los morros)
Ya imaginais que ese capullo me ha emocionado.
miércoles, 28 de octubre de 2009
martes, 27 de octubre de 2009
Con los cinco sentidos
Llevo un tiempo metida en la poesía. Decir metida es no decir nada. Quien pueda que me entienda.
Pero soy un ser humano raro ( como todos) y necesité dejar de sentirla
intelectualmente para vivirla "rusticamente".
Y, compartirla.
Salí con la máquina. Ahí estaba el pequeño racimo.
Nos miramos. Nos tocamos. Nos olimos.
Oí como se partía en mi boca. Se me derramó todo.
Me llenó de dulzura y pasó a formar parte de mi.
Eso, justamente eso era lo que yo necesitaba.
domingo, 25 de octubre de 2009
Los libros ¿de la noche?
Ayer, siguiendo huellas (había una canción de mi juventud que decía "a la huella , a la huella"), encontré una afirmación que me dejó perpleja: "hay libros diurnos y libros nocturnos"...
De repente me dejaron sin poder leer todos los libros de la oscuridad y el silencio. De repente me dejaron sin, por ejemplo, la poesía.
Porque yo me acuesto a las nueve de la noche. Yo me acuesto de día.
Me consolé pensando que los libros no se leen según el tiempo, sino según el espacio. Y yo sé crear mi espacio. Es de día cuando yo me siento a leer al lado de ese fue go.
Ahí teneis algunos de mis poetas.
¿De verdad vosotros no podríais, al lado de ese fuego leer a esos poetas que veis? Y a los que no veis, también: tumbada, sin que se vea su nombre, está, también, Mariel Manrique.
sábado, 24 de octubre de 2009
Mi tierra y yo
Entre mi tierra y yo hay un pacto de amor y de cuidado. Y, dicho así, suena hermoso e intelectual, pero no lo es en la medida en que pensais. Porque yo amo a mi tierra para bien y para mal, en la salud y en la enfermedad. La cuido con pasión, aunque las manos se me llenen de callos, la cavo y la freso.
Hoy tocó desbrozar. Y no creais que es un trabajo suave: es duro, no hay más que ver la herramienta que uso para saber que no hace cosquillas. Corta y tritura.
No hace mucho, ahí había patatas, que ya están guardadas para todo el invierno. Ahora toca limpieza, abonado y descanso.
Y, en el otro lado, hice "los alrededores". Aquí se llama "facer as beiras" y tiene dos sentidos, el uno referido a la agricultura en el sentido de limpiar alrededor de la finca, cortar zarzas y malas hierbas; el otro, referido al amor, andar alrededor de alguien para conquistarlo. Los dos sentidos ha tenido mi trabajo de hoy. Y, mientras yo cortaba, la tierra me enseñaba mis errores pasados:
No hacen falta palabras para amar; no es necesario decir nada; sobran los "¿qué piensas?"
a los que tan aficionadas somos las mujeres; no es necesario comprender nada en el amor:
Mientras yo cortaba, llegaba a mi el maravilloso olor de la hierbabuena al ser cortada y del laurel, como diciéndome "no preguntes, solo ,por favor, siénteme, déjate ir y siénteme".
Le hice caso y me sentí comprendida y feliz.
viernes, 23 de octubre de 2009
Jóvenes de hoy
http://pelapapas.com.mx/htmls/animacion-arena-2.html
No puedo añadir nada a eso. Solamente mirad y admirad.
No puedo añadir nada a eso. Solamente mirad y admirad.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Cosas que vuelven, cosas que no
Hay cosas que no volverán a nuestras vidas. Por ejemplo la belleza juvenil de mi madre y su enigmática sonrisa que me recuerda otra mucho mas famosa.
1970. Las lunas son diferentes, pero el día de la semana y del mes son los mismos que los de este 2009.
1970. Las lunas son diferentes, pero el día de la semana y del mes son los mismos que los de este 2009.
Pero, ay, esa última foto es mi tragedia: ahí están el "Día de Galiza de 1931", como reza en la foto, reunidos algunos galeguistas del momento (el número 10 es mi padre, por eso tengo la foto, y justo encima Rodríguez Castelao). Se reunían para hablar de los problemas de la tierra. Entre ellos, el idioma.
Por obra y gracia del señor Faba (Feijoo, feijao, judía ,haba), hemos vuelto a 1931. Bueno, a antes, porque los que posan en esta tienen cara de felicidad y los que posaban el domingo la tenían de rabia y frustración.
Y, digo yo, señor Faba, ya que me devuelve la lucha de mi padre como si no hubieran pasado tantos años ¿podría devolverme a esa madre de la foto? La de ahora tiene 96 años y, a veces, le duelen los huesos.
domingo, 18 de octubre de 2009
Dos amores
Sería injusto por mi parte decir eso. Porque hay muchos más amores que esos dos para guardar mi vida. Pero, sí son dos amores que os presento. El de la derecha fue la puerta que se abrió para que un día llegara a Paradela. Porque yo le tenía pánico a los perros hasta que un amigo me regaló al Ten, en una cajita de zapatos (gracias, Miguel).
El de la izquierda es Abel, uno de mis dieciseis sobrinos ( que ya me han dado 14+3 sobrinos nietos). Es hijo de mi hermana la pequeña, a la que yo llevo ocho años. Siempre estuvimos muy cerca, él y yo.
Cuando tenía esa edad que veis, se parecía mucho a mi hermana, salvo en el pelo, porque él es moreno y mi hermana rubia. Yo soy poco dada a los arrebatos de ternura, pero, de vez en cuando le cogía la carita entre mis manos, tapándole el pelo y le decía "Marilicita" ( que es como yo llamaba a mi hermana, aunque no se llame así).
Ya lo veis, eran amigos: los mismos puños, el mismo tirarse en la hierba, los ojos en los ojos y la misma sonrisa.
Descubrí lo que Abel le quería al Ten el día que lo vi taparle con las manos las orejas y decirle bajito: "Marilicita"
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