Se me está acumulando el trabajo y es más del que puedo asumir:
En el huerto, los tomates necesitan una poda y soportes; las judías, apoyos; las patatas una cava; los guisantes, ser recolectados.
En los prados, la hierba varios cortes y ser traída para comer en fresco.
En las cuadras de los caballos hace falta una limpieza.
En la casa habitual, también.
Los cerezos rebosan de sabor y ni tiempo tengo de disfrutarlos.
En la casa de La Cañiza, sigue la obra y hemos decidido hacer también el trabajo de escayola y pintura, cuando el pladur tenga su segunda mano de empaste. Porque el que no se arriesga no pasa la mar y , si alguien es capaz de hacerlo, nosotros también: con inteligencia y voluntad seremos capaces de todo. Y tengo la suerte de que Abel es muy como yo y siempre se decide a lo que propongo. E internet es una fuente de sabiduría: ¿recordais aquella puerta del estanque no no abría?; consejo de google "golpe seco" y ya está abierta...
A veces creo que mi cuerpo no da para tanto. Pero , al final, sé que sí.
Supongo que hoy se suma el final de curso y lo duro que resulta evaluar.
Pero mañana vienen a comer Pilar y mi hermana. Y con buena mesa (comida y bebida) se disipan todas las dudas.
sábado, 16 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
Emprendedores
Mi hermana Mª José me manda un correo electrónico.
Es evidente que, después del "no rescate", como ahora los bancos ya podrán disponer de dinero, los emprendedores tendrán opciones como esas para mantener y mejorar sus empresas.
Es evidente que, después del "no rescate", como ahora los bancos ya podrán disponer de dinero, los emprendedores tendrán opciones como esas para mantener y mejorar sus empresas.
lunes, 11 de junio de 2012
...y vuelta
He tenido que irme sin querer, porque mi ordenador decidió dejarme plantada...
Y, como nada ocurre por casualidad, allí se quedaron un montón de vídeos y fotos.Y eso que tengo una memoria externa (que no me valió de nada porque olvidé ir pasando cosas).
No importa. No hay mal que por bien no venga: volveré a empezar.
Y, como nada ocurre por casualidad, allí se quedaron un montón de vídeos y fotos.Y eso que tengo una memoria externa (que no me valió de nada porque olvidé ir pasando cosas).
No importa. No hay mal que por bien no venga: volveré a empezar.
jueves, 7 de junio de 2012
Relato encadenado
Esta es mi parte del relato encadenado propuesto por Encarni para el grupo de los "jueveros". Siento llegar tarde, pero trabajo toda la mañana...
El relato viene de http://www.mjmorenodiaz.com/
"Y así me lo contó Jenaro luego:
-"la hermana Sonsoles se dirigió a la puerta, con el mapa en la mano y, al pasar al lado de la cruz sobre la que había que cavar , desapareció. Y, si te digo la verdad, no lo siento por ella, que a veces me trataba mal, porque me huelen un poco los pies, lo sentí por el mapa, del que no he encontrado el rastro a pesar de mis intentos.
Mira que incluso le pedí en perro de caza al sr. cura, ese que sigue tan bien el rastro, y le dí a oler mis zapatos.Pero llega a la puerta por la que desapareció la hermana Sonsoles, se le eriza el pelo , aulla y se escapa corriendo".
No puedo decir más, eso es todo lo que sé."
El relato sigue enhttp://desgranandomomentos.blogspot.com.es/
El relato viene de http://www.mjmorenodiaz.com/
"Y así me lo contó Jenaro luego:
-"la hermana Sonsoles se dirigió a la puerta, con el mapa en la mano y, al pasar al lado de la cruz sobre la que había que cavar , desapareció. Y, si te digo la verdad, no lo siento por ella, que a veces me trataba mal, porque me huelen un poco los pies, lo sentí por el mapa, del que no he encontrado el rastro a pesar de mis intentos.
Mira que incluso le pedí en perro de caza al sr. cura, ese que sigue tan bien el rastro, y le dí a oler mis zapatos.Pero llega a la puerta por la que desapareció la hermana Sonsoles, se le eriza el pelo , aulla y se escapa corriendo".
No puedo decir más, eso es todo lo que sé."
El relato sigue enhttp://desgranandomomentos.blogspot.com.es/
lunes, 4 de junio de 2012
Cartas
Mi vida es una carta.
Una larga carta escrita para sabe dios quién, en qué momento. Pero siempre una carta.
Incluso el libro aquel del que me arrepentí por el camino, eran cartas a mi padre, a mi madre, a mis hermanos.
"Anacos de min", se llamaba.
Cartas que nunca llegan a destino porque el destinatario ni siquiera sabe que lo es.
Supongo que lo que necesito es verbalizar y asumir pensamientos y sentimientos. Y el estilo epistolar es el más fácil porque siempre podemos imaginar al otro; se parece mucho a sentarse y hablar.
Cada vez que reviso cajones, encuentro cartas. Y me gusta.
Es como reencontrarme con aquella que fui.
Mi vida es una carta.
Y no es un as.
Una larga carta escrita para sabe dios quién, en qué momento. Pero siempre una carta.
Incluso el libro aquel del que me arrepentí por el camino, eran cartas a mi padre, a mi madre, a mis hermanos.
"Anacos de min", se llamaba.
Cartas que nunca llegan a destino porque el destinatario ni siquiera sabe que lo es.
Supongo que lo que necesito es verbalizar y asumir pensamientos y sentimientos. Y el estilo epistolar es el más fácil porque siempre podemos imaginar al otro; se parece mucho a sentarse y hablar.
Cada vez que reviso cajones, encuentro cartas. Y me gusta.
Es como reencontrarme con aquella que fui.
Mi vida es una carta.
Y no es un as.
sábado, 2 de junio de 2012
Y sigo en ello
Hoy por la mañana (hasta las dos del mediodía), estuve trabajando en la casa de La Cañiza.
Ahí teneis parte de la pared que me visteis limpiando el otro día...
Y ahí , ya encintada con cemento hidrófugo. Y el pladur en la pared de la derecha.
Esta otra habitación, llena de cachivaches, me hace sonreir: cortando el pladur, encima de ese tablón de andamio que veis en el suelo, con la mano derecha empujaba la caladora, en la izquierda llevaba el tubo del aspirador ( si no se aspira, el polvo que suelta no deja ver la línea que hay que seguir) y con el pié izquierdo sujetaba el trozo pequeño, para que no se rajara en el final...
Y, no se rompió, ahí lo teneis, apoyado en la pared de la derecha
Y esta es la habitación en la que se ve el aspirador, antes del encintado de la piedra y el pladur
Hoy no pudo venir Abel conmigo, porque tenía competiciones y cansancio acumulado. Y me busqué otro adlátere que me miraba con cara asombrada.
Me dijo: "Te lo digo sinceramente, tengo andado en muchas obras y siempre aparece alguien que dice que entiende. Y sueltan unas burradas...Cuando me dijiste lo de poner el pladur, pensé que me hablabas de bricolaje, pero tu...tu entiendes de obras y resuelves..."
Nunca en su vida pensó tener una "compañera de trabajo" y menos una mujer en la víspera de sus 66 años.
Ahí teneis parte de la pared que me visteis limpiando el otro día...
Y ahí , ya encintada con cemento hidrófugo. Y el pladur en la pared de la derecha.
Esta otra habitación, llena de cachivaches, me hace sonreir: cortando el pladur, encima de ese tablón de andamio que veis en el suelo, con la mano derecha empujaba la caladora, en la izquierda llevaba el tubo del aspirador ( si no se aspira, el polvo que suelta no deja ver la línea que hay que seguir) y con el pié izquierdo sujetaba el trozo pequeño, para que no se rajara en el final...
Y, no se rompió, ahí lo teneis, apoyado en la pared de la derecha
Y esta es la habitación en la que se ve el aspirador, antes del encintado de la piedra y el pladur
Hoy no pudo venir Abel conmigo, porque tenía competiciones y cansancio acumulado. Y me busqué otro adlátere que me miraba con cara asombrada.
Me dijo: "Te lo digo sinceramente, tengo andado en muchas obras y siempre aparece alguien que dice que entiende. Y sueltan unas burradas...Cuando me dijiste lo de poner el pladur, pensé que me hablabas de bricolaje, pero tu...tu entiendes de obras y resuelves..."
Nunca en su vida pensó tener una "compañera de trabajo" y menos una mujer en la víspera de sus 66 años.
miércoles, 30 de mayo de 2012
En la quietud de la noche- relato juevero
Ahora, en estos tiempos, las familias casi no se reúnen, porque tienen espacios propios desde los que se comunican por la red. Hubo un tiempo en que las familias se reunían a ver la televisión...pero antes, antes de antes, en mi casa, por la noche nos sentábamos alrededor de mi hermana Mª José, la mayor, y ella, para todos, leía con una entonación perfecta, los artículos que en "El Faro de Vigo" publicaba don José María Castroviejo.
Y nunca se borró de mi memoria aquella historia del Anticristo. No sé si por el énfasis que ella puso o por lo tierno de mi edad, que no tenía más de diez años.
Es hoy el día, en que me estremezco cuando llega la noche.
(Mas relatos enhttp://neogeminis.blogspot.com.es/)
Y nunca se borró de mi memoria aquella historia del Anticristo. No sé si por el énfasis que ella puso o por lo tierno de mi edad, que no tenía más de diez años.
Es hoy el día, en que me estremezco cuando llega la noche.
(Mas relatos enhttp://neogeminis.blogspot.com.es/)
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