lunes, 29 de diciembre de 2008

Antes de que acabe el año

Mi madre es un pozo de sabiduría, que nos sorprende cada vez que nos juntamos. Por ella hemos aprendido cuando no debemos seguir bebiendo. Y os lo explico para que también a vosotros os sirva de guía.
Nosotros, gracias a Dios, solemos tomar buen vino (el preferido Faustino I, reserva de 94, pero mi cuñado me manda siempre una caja de Vizconde de Ayala de reserva, que levanta el ánimo). Lo malo del buen vino es que se sube y, si uno se despista, puede excederse... Un día fuí a servirle más y llevando los dedos a los lados de la nariz, me dijo "ya no puedo beber más".
El índice a un lado y el anular al otro, con la nariz en medio, era interpretado por nosotros como "estar a dos velas""no tener un duro", o algo así...Entonces se explicó: "Yo voy bebiendo y de vez en cuando me paso así los dedos; cuando la sensibilidad en esa zona está como si empezara a adormecerse (cuando se duerme un pié y parece que no tocamos el suelo), es que ya no debo beber más". Probadlo. Es auténtico.
Estas Navidades nos habló del ombligo.
Nos dijo:" cuando yo tenía vuestra edad, me cabía un dedo en el ombligo. Hoy ya no me cabe ni el rabo de una cereza" Y se explicó: "hace algún tiempo me di cuenta de dos cosas: según envejecemos, las orejas se van separando del cráneo y el ombligo disminuye de tamaño".
Que lo sepais. Si mi madre lo dice, es cierto.
(No pudimos comprobarlo, porque aunque le pedimos que nos lo enseñara, siempre se negó porque había "niños" delante...)

viernes, 26 de diciembre de 2008

Para incrédulos











Mi vecina, la que trabaja en la biblioteca, no quería creer que el maíz se recogiera en diciembre, cuando todos lo recolectamos en octubre. Y se lo contó a su madre,( la que le hace riquísimas papas del antedicho )y su madre le dijo que no podía ser, que a estas alturas y con lo que llovió tendría que estar podrido o germinado...




Ah, pero Dios es grande: al día siguiente de la recolección, apareció Pili con un cestillo de espigas de regalo (supongo que es el pago de la maquía) (ya sabeis: medida con la que se pagaba a los molineros, por la molienda, aunque a veces se pasaba la noche en el molino, que era más divertido.) Y, hoy por la mañana, hice las fotos.
Las fotos del cestillo son las de Pili; las otras, descoloridas, hechas con el día casi vencido, son mis espigas. La foto fue hecha el mismo día que hice la del pollo subido a la higuera...
Patricia, yo sé que hoy vas a dormir mejor, no solo por haber cenado marisco en nochebuena, sino porque cumplo con mi obligación de responder a tu comentario.
Y, hoy me acordé de vosotros, los del este. Esta vez parece que entrará por ahí la borrasca. Aquí, un sol magnífico todo el día, pero por la noche, bajo cero. Cuando me levanto por la mañana a abrirle la puerta a los caballos, el hielo cruje bajo mis pies...Y el pollo en la higuera.

martes, 23 de diciembre de 2008

Nochebuena y Navidad

Ayer me fuí de compras por la mañana. Tenía la sana intención de venir por la tarde a hacer una entrada y a felicitar en la página güé de Paradela a todos mis convecinos, sobretodo a los ausentes, que agradecen que se les recuerde. Pero, como dicen en mi tierra, "el hombre propone y Dios dispone"...
Al mediodía me llamó una vecina a ver si podía ir a ayudarla a recoger el maíz, que todavía colgaban las mazorcas de sus correspondientes matas.
Y de 3,30 a 6 de la tarde, llenamos cestillos de mazorcas enormes y apretadas. Un gusto para la vista y una alegría para todo el ganado que tienen mi vecina Pili y su marido en la aldea de Figueiredo: vacas, ovejas y veinte corderitos recién nacidos... Todos ellos para compensar aquel desaparecido "Añino", del que un día os hablé en el blog.
Y, ¿podeis creerme si os digo que disfruté la tarde?. Pues sí. Trabajé a tope, pero lo pasé genial.
Casi, casi sentí que formaba parte del villancico: pastores venid, pastores llegad (a coger el "millo", a coger el millo que se va a pasar) ( si pongo maiz, no rima y como Ligia me entiende...)

viernes, 19 de diciembre de 2008

Vacaciones

Hoy, viernes, comienzan las vacaciones hasta después de Reyes.
Ahora es, Eria y compañía, cuando podeis asaltar mi despensa, que ya me encargaré yo de haceros hablar , sacaros ideas (que es lo que hago en vacaciones: inventar trabajos para cuando trabajo) y rentabilizar las viandas.
Ojalá (que quiere decir Alá lo quiera) y Dios lo quiera, que todo el mundo tenga, en estas navidades, tanto como yo tengo. Y ojalá y Dios lo quiera, lo tenga para siempre.

martes, 16 de diciembre de 2008

Hoy toca evaluación

Creo haberos comentado que los martes tengo clases de informática con unos chic@s de un ciclo de fútbol sala. Hoy me ha tocado evaluación.
Durante estos tres meses han creado su blog y en él han ido metiendo comentarios sobre el deporte que aman y para el que se están preparando para enseñar. Mi misión ha sido solamente que se dieran cuenta de que con algo tan sencillo como un blog pueden comunicarse , no solo entre sí, que lo hacen cada semana, sino con otras muchas personas, amantes de su mismo deporte y que les pueden dar claves de entrenamientos en las diferentes categorías, ejercicios divertidos y diferentes, y, en fin, charlar con otras personas que hacen su mismo curso y tienen sus mismos intereses.
Muchos de ellos me superan en conocimientos. Todos ellos se han divertido aprendiendo. Hoy les pedí que se pusieran su nota. Supongo que es la primera vez en su vida que les pasa algo semejante, pero lo han asumido y se han calificado.
Ojalá la enseñanza fuese siempre tan fácil, divertida y profunda.
Ojalá todos los alumnos fuesen estos alumnos.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Soy centenaria

Pues no me había enterado y ya tengo cien entradas. Ole.

martes, 9 de diciembre de 2008

Esta verdad rural que me emociona









Ha llegado la hora de las explicaciones, porque si no, parece que me invento la realidad que me rodea: ahí lo teneis, el fuego de los chorizos. Supongo que la mayoría de vosotros comprais chorizos secados en secaderos. Aquí, en mi tierra, los chorizos se ahuman para quitarles la humedad. Los troncos han de ser gordos, para que el fuego no sea con llama (que los asaría), debe ser de roble y mantener la brasa. Yo quería hacer una foto de los chorizos en sus varales, pero mi máquina es una pobrecita de Dios que costó cien euros y bastante hace: los chorizos cuelgan a dos metros del suelo, el fuego, ya lo veis, cuanto más bajo, mejor. Y, de vez en cuando, hay que meter una rama de laurel que perfuma que da gloria...

Y, ahí veis a los pollos, corriendo por la finca y buscando gusanos entra la tierra, picoteando hierba, comiendo verduras y maiz. También hice una foto a las espigas del maiz, pero a blogger no le da la gana de subírmelas.

Y, la otra foto es un pollo loco, que, en vez de dormir en su gallinero, al calorcito, con sus hermanos, cuando empieza a anochecer se sube a una higuera, aunque llueva o nieve. Está en un contraluz no deseado, pero fué la forma de que se viese algo.
Tere, Pati, Patri, para vosotros, muy especialmente: "Crónica de un chorizo colgado":
Cómprese un cerdo. Píquese su mejor carne (salvo el solomillo, que hay que regalárselo a nuestros mayores, si los hubiera o hubiese). Cuando esté picada, échese en un barreño (llamado así porque es de barro, aunque yo he leído " en un barreño de plástico..." (cosas de la modernidad)). Sazónese abundantemente con sal, ajo orégano, pimentón picante(poco), pimentón dulce (bastante) ( hay pimentón excelente en Murcia o en Extremadura, que no todo ha de ser de esta tierra si lo hay mejor en otras) y agua. Métanse varias hojas de laurel enteras, ya que habrá que retirarlas luego, porque si se quedan en el chorizo amargan terriblemente. Durante tres días téngase al fresco ( sin calefacción), cubierta con un paño blanco y désele la vuelta varias veces al día, recordando que antes de ponerle el paño encima está bien hacerle una cruz (como una madre que despide a su hijo que va al cole y le hace una cruz en la frente,para protegerlo...).
Háganse los chorizos, atando con cuidado y cariño, dejando espacio para que puedan doblarse (como si tuvieran articulaciones, se hace un atadito en medio, con poquita carne).
Cuélguense. Hágaseles un fueguecito. Si se consigue no tener que encender cerillas ni mechero, porque la brasa se mantiene durante los (mínimo) 15 días, las cosas van bien.
A esa carne se la llama, en esta tierra, zorza y, también suele comerse asadita en la sartén o en empanada.
Mis chorizos ya están buenos.
Ayer vino un sobrina mía a pasar el día con mi madre y comimos juntas. Yo llevé una empanada de ternera, con algún chorizo picado y dijeron que estaba muy rica. También llevé "picantones" que son pollitos tomateros, que yo hago ración (pongo uno para cada comensal, equivalente a dos codornices) y a todo el mundo le encantan. Conclusión, en mi casa somos más peligrosos que la peste aviar.
Y, Baco es nuestro dios lar: mi sobrina trajo un vino de Toro que se notaba como bajaba hasta el estómago. Y bajar, bajaba, pero se subía...