Cuando ya creí que había llegado al "menos es más".
Cuando encuentro la trascendencia en lo cotidiano, porque eso es el vivir.
Cuando el día a día conforma mi futuro.
Cuando ya me he dado cuenta de la poca importancia de mi huella sobre los demás.
Cuando creí que, efectivamente, ya había conseguido ser una persona sencilla y alejada de lo superfluo y de lo mundano.
Cuando creí que me empezaba a conocer a mi misma en lo poco que soy y en lo mucho, porque soy.
Es cuando me emociono y me conmuevo hasta las lágrimas al comprobar vuestra insistencia por encontrarme: AYER LLEGUÉ A LAS CINCUENTA MIL VISITAS.
Gracias.
viernes, 2 de julio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Las huellas del granizo
Parece que nos esperan varios días de tormenta.
Esas son las huellas del primero.
Duelen, pero no demasiado. Lo malo será la reiteración.
Me gustaría poder echarle la culpa a Zapatero.
(Ya sabeis, las imágenes se agrandan al clickar sobre ellas: las de la izquierda son hojas de kiwi, la de la derecha de calabaza).
jueves, 24 de junio de 2010
domingo, 20 de junio de 2010
Y mañana empieza el verano
Celebramos el primer chapuzón del año.
Quisimos beber un vinito que alguien nos regaló. Su etiqueta, húmeda, me dio mucho que pensar sobre su conservación.
El corcho se deshizo y el vino estaba picado.
Faustino de Autor, el que nunca nos falla, vino en nuestra ayuda.
El pulpo preparó el cuerpo. La carne entró suavemente. Las patatas
rellenaron huecos y la lechuga se rompía en la boca.
Las cerezas del postre se comieron de pura gula.
El futuro son esos kiwis que brillan al sol, tiernos, como pequeñas crías de la savia-sabia y madre naturaleza.
lunes, 14 de junio de 2010
Vino
jueves, 10 de junio de 2010
En cuerpo y alma
Así están conmigo, en estos días Isabel y Andrés.
Han llegado ayer y se irán el domingo.
Por eso entro a deciros que disculpeis mi ausencia.
Porque necesito, ya que ellos están, alimentarles , también, en cuerpo y alma. El cuerpo, es fácil: yo puse la sal y el aceite, el mar puso la lubina, el horno puso su arte y Andrés decidió el punto.
Primero pensamos que era mucho, según empezamos a comer ( a pesar de habernos entonado ya con una ración de empanada como pincho), nos dimos cuenta de que sí, podíamos.
No sé si sería el vino ( que trajeron de Murcia), pero todo estaba de muerte.
Digo, el cuerpo es fácil de alimentar, pero , el alma...
Al menos, requiere tiempo.
No os tendré olvidados: en Isabel y Andrés veo a cada uno de vosotros.
(Esa cabeza es de Isabel, en mi ordenador, entrando a visitaros)
martes, 8 de junio de 2010
La novena
Unos le llaman "octava". Otros (como yo) "novena".
También boda y reboda.
No importa cómo se llame, el caso es repetir, alargar, prolongar, durante el máximo de tiempo lo que nos hace felices.
Isabel, de "El cobijo" (ahí está, la la derecha, en mi barra lateral), viene a Paradela a pasar unos días y celebrar mi 64 cumpleaños. Y no solo me regala una entrada para celebrarlo ( en la que miente descaradamente), sino que empuja a sus fans a mi blog.
Y, entonces, llega a Paradela Paloma Corrales que redondea a doscientos el número de mis seguidores.
Y su blog http://alcobaparalela.blogspot.com/, cargado de poesía, me llega también hoy, como un regalo, a la hora de la siesta.
También boda y reboda.
No importa cómo se llame, el caso es repetir, alargar, prolongar, durante el máximo de tiempo lo que nos hace felices.
Isabel, de "El cobijo" (ahí está, la la derecha, en mi barra lateral), viene a Paradela a pasar unos días y celebrar mi 64 cumpleaños. Y no solo me regala una entrada para celebrarlo ( en la que miente descaradamente), sino que empuja a sus fans a mi blog.
Y, entonces, llega a Paradela Paloma Corrales que redondea a doscientos el número de mis seguidores.
Y su blog http://alcobaparalela.blogspot.com/, cargado de poesía, me llega también hoy, como un regalo, a la hora de la siesta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
