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jueves, 26 de noviembre de 2009

Teneis un don

Pues, sí: no me cabe duda.
El mismo don del que yo presumí, está en todos vosotros.
Porque ese don no consiste en dar consejos, no. Ese don consiste en saber escuchar.
Su equivalente aquí consiste en leer con detenimiento. Como cada día me leeis a mi.
Gracias.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Brindis




Hoy va por ti, Rafa.


Ayer, descorchando la botella, recordé un post tuyo de este verano en el que le comentabas a alguien que a ti no te gustaba el Lambrusco, que eras un poco más exquisito.

Y, por estas cosas raras que tiene la red, con el corazón, levanté la copa por Kabila.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Y el otro Internet

Hay otra parte de internet que me hace sufrir:
Generalmente, cuando entras en un blog, entras también en sus "circunstancias": tiene su propia lista de blogs, sus comentaristas permanentes, sus preferencias...sus amigos.
Y tu, de alguna forma, te acercas también a esos amigos.
Es decir, adquieres el paquete completo, cuando realmente solamente te interesa una persona. Confías en el instinto del otro...(Y digo instinto. La gente le llama intuición porque es más de personas y el instinto parece más animal).
Mi propio instinto me ha engañado muchas veces. Imaginad cómo me engañará el de los demás.

Creo que a todos los que entrais a comentar en mi blog os he dicho que os quiero. Si no os lo he dicho os lo he demostrado, mostrándome tal cual. No podría renunciar a ninguno de vosotros porque cada uno de vosotros aporta algo a mi vida; a mi rarísima y elegida forma de vida. Os amo como se ama a las cosas esas sin importancia que nos hacen felices: desde mis 63 años, desde mi independencia feroz, desde mi soledad electa, desde mi ternura de abuela y desde toda la distancia que da un ordenador. Si estuvierais a mi lado, no tardaría mucho en marcharme, asfixiada...

Y, seguiré diciéndoos que os quiero, porque es cierto...que nadie me diga nunca más que está felizmente emparejado. Si buscara pareja, la buscaría en mi entorno, porque yo necesitaría mirar a las personas a los ojos y sentir su contacto.

Y esa es la parte mala de internet: uno escribe, los demás están en su derecho de interpretar...Y a veces interpretan en clave "macho ibérico".

jueves, 13 de agosto de 2009

El blog

Este maravilloso medio que nos permite, siendo "nadie", lanzar al mar nuestra botella, vacía a veces, y encontrar siempre respuesta.

viernes, 31 de julio de 2009

Los premios

Hay cosas de los blogs que no me gustan.
Una de ellas son los premios. Para ser más exacta,los sistemas de concesión de los premios y su creación.
Hay premios que cada uno puede inventar y adjudicar por obra y gracia de la realísima gana. Pero siempre imponiendo la condición de adjudicarlo a cinco, seis o siete personas, como cualquier cadena. (La primera en la que participé fue en los años setenta y me dió un buen dinerito: mandabas cien pesetas al primero de la lista, lo borrabas y te ponías de último, hacías tres copias y lo enviabas a tres personas, que lo enviaban a otras tres, etc. Si elegías bien a quien mandabas y nadie rompía la cadena, te llegaba una buena pasta).
Siempre fuí partidaria de la lucha, del sudor, del esfuerzo.
Siempre fuí partidaria de saber qué se valora, que se exige, cuánto tiempo. Qué cosas suman y cuales restan. Y quién es el juez y por qué.
En estas cosas no me sirve la democracia, porque yo, que no entiendo nada de arte, puedo votaros a todos como el blog más artístico.
Y puedo votaros a todos, todas las veces ¿qué valor tiene entonces el voto?
Ganará siempre el que más tiempo libre tenga y pueda recorrer la red, apuntarse a más blogs, hacerse el simpático o, simplemente, pedir.
Yo creo que el mejor premio a un blog es leerlo y comentar.
Yo me siento premiada cada día si sé que estais ahí y os interesa lo que digo, aunque sea una bobada (una parvada, se dice en mi tierra, de parvus=pequeño).
Hace ya tiempo Diego me dió un premio inolvidable: se fue al google eart y, en su blog, puso una foto de Paradela de Coles. El texto, precioso. Y, para mi "la cueva de Mairena" pasó a formar parte de mi vida.
Otro día,el señor Kaplan me dijo que Paradela estaba en el camino de Itaca. Y, "Robinson de Ítaca" se hizo para mi, destino habitual.

Así, uno por uno, os he ido metiendo a todos en mi vida, en mi hacer cotidiano. Os escucho con respeto y os hablo desde él.

Pero, por favor, no me deis más premios que vuestra lectura y vuestros comentarios.

domingo, 26 de julio de 2009

Los comentarios

Hoy quiero disculparme con vosotros y, sobretodo, explicar mi forma de entender.
Muchos de vosotros (la inmensa mayoría), contesta uno a uno a los comentarios o, uno a uno a los comentaristas. Ya notais que yo no. Yo, generalmente, voy a vuestra casa, a comentar en vuestras entradas.
Entiendo que mi post es mío. Yo, en mi blog, escribo lo que quiero. Igualmente, en los vuestros, opino lo que creo.
Pero, de mi blog, solamente es mío lo que yo escribo. La interpretación que hagais de ello es, absolutamente, vuestra. Cada vez que comentais, cada vez que interpretais, estais enriqueciendo lo que yo he dicho, aportando puntos de vista diferentes o abundando en lo expresado por mi. Muchas veces me contestais a cosas que yo no he querido decir pero que vosotros habeis adivinado no sé por qué resquicio: allí debía estar, sin yo quererlo.
Nunca supe si cuando Machado dijo "...Y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar" quiso decir que se iba de aquel lugar, o que cuando volviera a pisar el camino el camino no sería el mismo (porque alguna mente prodigiosa había convertido la calzada romana en autovía o porque, pisado por otros muchos, se había transformado) o él no sería el mismo (porque había crecido como persona, había empezado a pensar diferente, lo había poblado la locura).
No. No lo sé. Cada uno entendemos lo que queremos, cómo queremos y cuando queremos. Yo misma entiendo de forma diferente en diferentes momentos.
¿Por qué entonces responder a un comentario?.
Por favor, seguid enriqueciendo lo que escribo. Me siento bien cuando lo haceis.
Me ayudais a crecer ahora que ya mido menos que cuando era joven.
Comentad, por favor. Y, permitidme que siga comentando en vuestros blogs.