domingo, 15 de agosto de 2010
Caballos
lunes, 19 de abril de 2010
Manías
jueves, 15 de abril de 2010
Animales
Perdonadme. Pero es que cada uno habla mejor siempre de aquello que más conoce y más ama.
Y yo me paso el día tratando de interpretar deseos e inteligencia animal.
Sé perfectamente como sienten a nivel físico, sé que notan los azotes y las caricias. Pero desconozco que razonamiento sigue a su percepción: sus sentidos son los mismos que los míos, pero ellos perciben cosas diferentes (como las tormentas) y tienen algunos mucho más desarrollados que los míos y otros menos. Su equilibrio es mucho mejor (cuando vamos por pasos estrechos suelto las riendas) y su esquema corporal es increíble: son capaces de mover un milímetro de su piel, independientemente del resto (algunos de nosotros presumimos de ser capaces de levantar una sola ceja o de separar dedos de dos en dos , tres y dos, uno y cuatro...). Perdemos, creo, en la comparación.
Pero entonces me planteo que les gano en inteligencia.
Hasta que un día me sorprenden con reacciones impensadas.
Sabeis que el Chispa es pinto. Blanco y castaño. No hay ningún otro de ese color por aquí. Los hay blancos, marrones, grises, canela. Pero, como él, ninguno.
Un día fuimos en grupo (Abel, mi sobrino y yo éramos dos de la partida) a dar una vuelta hacia un espacio que se llama Monte Chelos, por una ruta que va por detrás de Paradela.
Al llegar a la desembocadura de la carretera hay una especie de granja que tiene todo tipo de animales. Y, allí estaban: dos potros como el Chispa. Todos los demás caballos pasaron a su lado como si nada; los potros también como si nada. El Chispa dió un respingo, se acercó a la valla y no había manera de sacarlo de allí: nunca se había visto a si mismo
Los potros eran dos, se veían el uno al otro; los otros caballos ven al Chispa con frecuencia. Él nunca había visto un caballo pinto.
Nunca sabré si su pasmo fue deseo de aprender y conocer o miedo a la diferencia.
martes, 13 de abril de 2010
El amor y la poesía

Quizá la naturaleza me está matando. Porque ya no me gusta hablar de sentimientos: me gusta demostrar y que me demuestren.
Yo no me considero "su ama", porque nadie es dueño de nada. Somos compartidores de espacio y tiempo. Y nos queremos. Ellos me lo demuestran acudiendo al galope (el Cuco) y al trote (el Chispa) , a mi voz. Y me emocionan como una poesía.
Y ,a veces, me pregunto si ellos interpretarán los cuidados que les doy y se sentirán tan queridos y tan bien como a mi me hacen sentir.
jueves, 1 de abril de 2010
Con pan y vino se anda el camino
El resultado de la 298, está en los comentarios. Enhorabuena a Thornton, Nina, Maia, Dilaida, Arobos y Felipe. Buenos chicos. Sobresaliente. Los demás habeis aprobado por venir a clase, con la condición de que, desde ahora hasta final de curso, leais el libro.
Estoy tan impaciente por llegar a la entrada trescientas que hasta el Chispa me busca las manos y me pregunta, a su manera, que me pasa...camina haciendo curvas, para no perderme de vista, que si va en línea recta, quedo detrás y no me ve.
El que obedece siempre a la primera y a la carrera, es el Cuco. Y si me oye decir a casa, a su casa se va, derechito.
Yo nunca he sido así.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Hoy va de lenguaje no verbal
Ya en el camino, el Chispa desconfía: sus orejas hacia atrás lo dicen claramente. Es como si me preguntara cuáles son mis intenciones. Porque los caballos hablan con las orejas: hacia atrás, hay que hablarles y tranquilizarlos; paulatinamente las van llevando hacia adelante, sabiendo que no hay peligro; y, según cambian las orejas, su mirada se sosiega y no miran de reojo, sino de frente.
jueves, 3 de diciembre de 2009
Hoy corre Chispa
Ahí viene, a la voz de su ama..., de su amiga.
Pero que quede claro, el Chispa es MUY MACHO.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
corte de pelo
Hoy les corté las crines a mis chicos. En verano les son imprescindibles para defenderse de las moscas, pero en el invierno son molestas por la lluvia, la humedad y porque se ensucian. El flequillo del Cuco es un poema...pobrecillo. Pero, ahora me ve y, ya lo veis, se come todo lo que tengo en las manos.
domingo, 30 de agosto de 2009
Cuco y Chispa
tiempo solo y también mucha hambre. Y eso lo marcó para siempre.
Su primer dueño lo llevaba a los desfiles
Todo el mundo le daba tabaco y cerveza. Ambas cosas le siguen encantando, la cerveza la sorbe ruidosamente y el tabaco lo come con fruición, aunque le gusta más el rubio que el negro. Y, por supuesto, escupe la boquilla.
Pero, ay, se va con quien le da de comer...
El Chispa nació salvaje, en los montes de La Cañiza. Y su punto salvaje sigue vivo. Es insumiso, solamente le quiere a los de casa. Hace tiempo tuve un señor que los llevaba al prado y se quejaba de que era desobediente y era cierto: volvían del prado y él, en vez de irse a la cuadra donde ya tenía el comedero lleno de cosas ricas, se venía a la puerta donde hice el vídeo, a llamarme, para que yo lo mandara guardarse. Tardó más de un mes en considerar que aquel hombre era "de la casa". Su primer dueño se murió de un cáncer y su mujer no lo quería ni lo dominaba. El día que fuí a verlo y se me ocurrió montar, antes de que metiera el segundo pié en el estribo, se puso a galopar como un loco. Y se paró en seco. Como es bajito y yo alta, me costó poco echar pie a tierra. Con anterioridad se me había levantado de patas delanteras... Me dió mucho trabajo, acostumbrada a la sumisión de Cuco. Tuve que inventar mil trucos hasta que comprendió qué lugar ocupamos cada uno. Ahora lo sabe.
No me gustan los seres vivos demasiado dóciles. Todos tenemos que saber que hay un espacio nuestro y tener fuerza para reclamarlo. Ésto no es un reproche al Cuco, porque el hambre debe ser algo terrible. Ésto es un canto al Chispa, que relincha cuando oye llegar mi coche...
martes, 25 de agosto de 2009
Si queríais caballos, caballos teneis
miércoles, 20 de mayo de 2009
Cuco y Chispa, con el herrador
Las fotos eran en color, pero los ordenadores son gestionados por la Diputación, con lo que ya sabemos que hay un poco de retrasotécnico.
(Perdona,Dilaida, el Chispa no sabe latín. Yo ya sé que sería algo así como "Soleas aptare", pero me da vergüenza que alguien diga que a mis caballos les "adaptan las sandalias").
viernes, 24 de abril de 2009
Pues, sí.
El Cuco aguantó el tipo y luego me soltó una bronca:
"Vaya- dijo- ya comprendo: tu esperabas tener ovejas, dóciles, conformistas, sin inquietudes, sin ansias de mejora... qué decepción para ti."
Y me ha hecho reflexionar: no importa lo que sufran en su adolescencia; ese sufrimiento, ese inconformismo, es un camino que los lleva, casi seguramente, a un espíritu crítico imprescindible en el futuro ante TODOS los que nos gobiernan.
Y que esa lección tenga que dármela un animal...
miércoles, 22 de abril de 2009
Mis caballos
Ahora, estoy preocupada. Muy preocupada.
Porque mis caballos hablaban como adolescentes y se pasaron toda la noche dándome quejas.
Algo así como: "Jo, nos pasamos el día en esta finca" (yo, razonándoles: hay amigos vuestros todo el día estabulados"). "Si, jo, pero son diez o doce, están en pandilla, no como nosotros que solo somos dos y nos aburrimos" (pero, recordareis que cuando fuimos a la hípica estaban todo el tiempo pateando en el suelo y con los comederos vacíos). "Bueno,pero a veces iban sus dueños a montar"( ¿ y no visteis que llevaban espuelas y fusta? yo nunca os lastimo, siempre hablo con vosotros de tu a tu) ."Pero ellos podían correr kilómetros y kilómetros por los caminos" (Sí, una vez a la semana y seis días sin mover las patas si no es para dar coces contra la pared). "Bueno, jo,tu siempre quieres tener razón y , a cualquier cosa que te digamos, encontrarás una respuesta".
Así más o menos pasé la noche. De día, pensé que quizás esos sean sus pensamientos. Y no se cuánto dura la adolescencia de los caballos...ojalá pase pronto, porque no me gusta que se sientan desgraciados...
viernes, 3 de abril de 2009
La Primavera
No sé si eso es una demostración de felicidad. Si lo es, era mucho más feliz antes de que yo me acercara. Y ya, en la segunda foto, su cara de reproche es para preguntarme ¿por qué vienes a importunar y paz y mi contento, bruja?
Yo no quería hacerlo desgraciado, solo quería enseñaros a un ser poderoso al que nunca he visto presumir por eso...
(Mi madre dirá "qué poco juício tienes, Mª Jesús" , pero, viendo cómo anda la justicia, ¿para qué lo necesito?)
