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domingo, 15 de agosto de 2010

Caballos











Hace ya mucho tiempo que ni Cuco ni Chispa sienten sobre sus lomos las presión de la silla, la cincha sobre sus vientres, ni el bocado, ni la rienda.
Ahí las teneis, la castaña es la silla de Chispa y la negra la de Cuco.
Cualquiera que entienda un poco de caballos sabe que las sillas son vaqueras, ya que esa forma de montar es más fácil para los inexpertos.
La monta inglesa requiere mucho más conocimiento y es más elegante, pero tiene más riesgo y hay que equilibrarse mejor, ya que no hay a donde agarrarse.
En la inglesa, se lleva una rienda con cada mano y las riendas entran en la mano desde abajo. En la vaquera, ambas riendas se toman con la mano izquierda, quedando la derecha para (teóricamente) el uso del lazo (había que enlazar a las reses para marcarlas o lo que requiriese el momento). La rienda también entra desde abajo, pero "sujetando".
También hay diferencia en los estribos( la parte en la que se apoyan los piés) que en la inglesa son un hierro delgado y en la vaquera ese apoyo que veis a la derecha, grueso y que, después de diez kilómetros crucifica la canilla.
También las ropas: pantalón ajustado con refuerzos en trasero y piernas en la inglesa, botas ajustadas y casco. Vaqueros y zahones en la vaquera, botas más abiertas y sombrero de ala ancha.
Pero, generalmente, los caballos entienden las dos y los buenos jinetes trabajan más los pies y las piernas que los brazos.
Y un buen dueño se conoce por la suavidad de boca que tenga su caballo. Los míos ni siquiera necesitan freno: les dices "hoo" y se paran , aunque no tires de la rienda. (Candi, del blog Rivela-Rivela) lo sabe: montó al Cuco a pelo, sin silla, rienda ni cabezada y como la más experta de las amazonas( después de confesar que nunca había montado).
Montar a caballo es una gozada. Incluso para ellos, que necesitan hacer ejercicio. Pero yo les he dado la pre-jubilación. Por eso, de vez en cuando, piafan de impaciencia.
(Y me encantaría saber por qué todo el mundo asocia "piafar" con "soltar aire por la nariz", cuando el significado es patear el suelo con impaciencia con las patas delanteras).




lunes, 19 de abril de 2010

Manías


Todos tenemos pequeñas manías, hábitos cotidianos de los que la mayor parte de las veces ni nos damos cuenta, porque los hacemos de manera rutinaria. Y acaba siendo también una rutina para los que los ven, dejando de llamarles la atención.
Así me pasa con mis chicos.
El Cuco, cuando se cansa de comer, sobre las doce de la mañana, se tumba. El Chispa, harto también, se coloca a su lado, de pie.
Cuando yo estoy dentro de casa, la escena es al fondo, cerca del muro. Si ando más cerca y por fuera, procuran acercarse también. El Chispa me busca con la mirada, pero no se separa de su compañero.
Supongo que cada uno responde a una infancia diferente: el Cuco nació en una cuadra; fué un animal doméstico desde que nació. No había peligros en su entorno. El Chispa nació en las montañas, cerca del monte Pedroso , en La Cañiza. Imposible acostarse de noche. Imposible separarse de la manada... también el lobo ataca en grupo.

jueves, 15 de abril de 2010

Animales


Sé que soy repetitiva y monotemática.
Perdonadme. Pero es que cada uno habla mejor siempre de aquello que más conoce y más ama.
Y yo me paso el día tratando de interpretar deseos e inteligencia animal.
Sé perfectamente como sienten a nivel físico, sé que notan los azotes y las caricias. Pero desconozco que razonamiento sigue a su percepción: sus sentidos son los mismos que los míos, pero ellos perciben cosas diferentes (como las tormentas) y tienen algunos mucho más desarrollados que los míos y otros menos. Su equilibrio es mucho mejor (cuando vamos por pasos estrechos suelto las riendas) y su esquema corporal es increíble: son capaces de mover un milímetro de su piel, independientemente del resto (algunos de nosotros presumimos de ser capaces de levantar una sola ceja o de separar dedos de dos en dos , tres y dos, uno y cuatro...). Perdemos, creo, en la comparación.
Pero entonces me planteo que les gano en inteligencia.
Hasta que un día me sorprenden con reacciones impensadas.
Sabeis que el Chispa es pinto. Blanco y castaño. No hay ningún otro de ese color por aquí. Los hay blancos, marrones, grises, canela. Pero, como él, ninguno.
Un día fuimos en grupo (Abel, mi sobrino y yo éramos dos de la partida) a dar una vuelta hacia un espacio que se llama Monte Chelos, por una ruta que va por detrás de Paradela.
Al llegar a la desembocadura de la carretera hay una especie de granja que tiene todo tipo de animales. Y, allí estaban: dos potros como el Chispa. Todos los demás caballos pasaron a su lado como si nada; los potros también como si nada. El Chispa dió un respingo, se acercó a la valla y no había manera de sacarlo de allí: nunca se había visto a si mismo
Los potros eran dos, se veían el uno al otro; los otros caballos ven al Chispa con frecuencia. Él nunca había visto un caballo pinto.
Nunca sabré si su pasmo fue deseo de aprender y conocer o miedo a la diferencia.

martes, 13 de abril de 2010

El amor y la poesía



Quizá la naturaleza me está matando. Porque ya no me gusta hablar de sentimientos: me gusta demostrar y que me demuestren.
Yo no me considero "su ama", porque nadie es dueño de nada. Somos compartidores de espacio y tiempo. Y nos queremos. Ellos me lo demuestran acudiendo al galope (el Cuco) y al trote (el Chispa) , a mi voz. Y me emocionan como una poesía.
Y ,a veces, me pregunto si ellos interpretarán los cuidados que les doy y se sentirán tan queridos y tan bien como a mi me hacen sentir.

jueves, 1 de abril de 2010

Con pan y vino se anda el camino

Estoy llegando. Esta es la entrada 299.

El resultado de la 298, está en los comentarios. Enhorabuena a Thornton, Nina, Maia, Dilaida, Arobos y Felipe. Buenos chicos. Sobresaliente. Los demás habeis aprobado por venir a clase, con la condición de que, desde ahora hasta final de curso, leais el libro.

Estoy tan impaciente por llegar a la entrada trescientas que hasta el Chispa me busca las manos y me pregunta, a su manera, que me pasa...camina haciendo curvas, para no perderme de vista, que si va en línea recta, quedo detrás y no me ve.

El que obedece siempre a la primera y a la carrera, es el Cuco. Y si me oye decir a casa, a su casa se va, derechito.

Yo nunca he sido así.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Hoy va de lenguaje no verbal
















Porque se explican perfectamente. No hace falta más que mirarlos, para saber que están sintiendo: corren confiados a mi voz, buscan mis manos al llegar y esperan a que les abra la puerta.
Ya en el camino, el Chispa desconfía: sus orejas hacia atrás lo dicen claramente. Es como si me preguntara cuáles son mis intenciones. Porque los caballos hablan con las orejas: hacia atrás, hay que hablarles y tranquilizarlos; paulatinamente las van llevando hacia adelante, sabiendo que no hay peligro; y, según cambian las orejas, su mirada se sosiega y no miran de reojo, sino de frente.


Ah, cómo me gustaría tener tan claro el comportamiento de las personas...y que, como los animales, no supieran mentir.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Hoy corre Chispa

Ahí viene, a la voz de su ama..., de su amiga.

Pero que quede claro, el Chispa es MUY MACHO.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

corte de pelo

Hoy les corté las crines a mis chicos. En verano les son imprescindibles para defenderse de las moscas, pero en el invierno son molestas por la lluvia, la humedad y porque se ensucian. El flequillo del Cuco es un poema...pobrecillo. Pero, ahora me ve y, ya lo veis, se come todo lo que tengo en las manos.

domingo, 30 de agosto de 2009

Cuco y Chispa

Tengo que daros alguna aclaración sobre mis "chicos", porque todos os habeis inclinado de forma indiscutible hacia Cuco. Si, yo lo he dicho, es un infeliz en el sentido de bonachón, pacifista y sumiso. Cuando yo lo compré ya era mayor, había pasado mucho
tiempo solo y también mucha hambre. Y eso lo marcó para siempre.
Su primer dueño lo llevaba a los desfiles y a los bares.
Todo el mundo le daba tabaco y cerveza. Ambas cosas le siguen encantando, la cerveza la sorbe ruidosamente y el tabaco lo come con fruición, aunque le gusta más el rubio que el negro. Y, por supuesto, escupe la boquilla.
Pero, ay, se va con quien le da de comer...
El Chispa nació salvaje, en los montes de La Cañiza. Y su punto salvaje sigue vivo. Es insumiso, solamente le quiere a los de casa. Hace tiempo tuve un señor que los llevaba al prado y se quejaba de que era desobediente y era cierto: volvían del prado y él, en vez de irse a la cuadra donde ya tenía el comedero lleno de cosas ricas, se venía a la puerta donde hice el vídeo, a llamarme, para que yo lo mandara guardarse. Tardó más de un mes en considerar que aquel hombre era "de la casa". Su primer dueño se murió de un cáncer y su mujer no lo quería ni lo dominaba. El día que fuí a verlo y se me ocurrió montar, antes de que metiera el segundo pié en el estribo, se puso a galopar como un loco. Y se paró en seco. Como es bajito y yo alta, me costó poco echar pie a tierra. Con anterioridad se me había levantado de patas delanteras... Me dió mucho trabajo, acostumbrada a la sumisión de Cuco. Tuve que inventar mil trucos hasta que comprendió qué lugar ocupamos cada uno. Ahora lo sabe.
No me gustan los seres vivos demasiado dóciles. Todos tenemos que saber que hay un espacio nuestro y tener fuerza para reclamarlo. Ésto no es un reproche al Cuco, porque el hambre debe ser algo terrible. Ésto es un canto al Chispa, que relincha cuando oye llegar mi coche...

martes, 25 de agosto de 2009

Si queríais caballos, caballos teneis

No sé si habré conseguido lo que pretendía, si es así, ahí los teneis: el blanco y marrón es el Chispa, que se cela cuando se acerca el otro y lo persigue a pellizcos en el culo. El marrón es el Cuco, tan grande como infeliz...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Cuco y Chispa, con el herrador

Las fotos eran en color, pero los ordenadores son gestionados por la Diputación, con lo que ya sabemos que hay un poco de retraso
técnico.
(Perdona,Dilaida, el Chispa no sabe latín. Yo ya sé que sería algo así como "Soleas aptare", pero me da vergüenza que alguien diga que a mis caballos les "adaptan las sandalias").

viernes, 24 de abril de 2009

Pues, sí.

Le he leído el post a mis caballos. El Chispa manifestó su desagrado con toda la chulería de la que es capaz...él es así (y así lo acepto).Se fué, trotando y me dejó con la palabra en la boca.
El Cuco aguantó el tipo y luego me soltó una bronca:
"Vaya- dijo- ya comprendo: tu esperabas tener ovejas, dóciles, conformistas, sin inquietudes, sin ansias de mejora... qué decepción para ti."
Y me ha hecho reflexionar: no importa lo que sufran en su adolescencia; ese sufrimiento, ese inconformismo, es un camino que los lleva, casi seguramente, a un espíritu crítico imprescindible en el futuro ante TODOS los que nos gobiernan.
Y que esa lección tenga que dármela un animal...

miércoles, 22 de abril de 2009

Mis caballos

Esta noche soñé que mis caballos hablaban.
Ahora, estoy preocupada. Muy preocupada.
Porque mis caballos hablaban como adolescentes y se pasaron toda la noche dándome quejas.
Algo así como: "Jo, nos pasamos el día en esta finca" (yo, razonándoles: hay amigos vuestros todo el día estabulados"). "Si, jo, pero son diez o doce, están en pandilla, no como nosotros que solo somos dos y nos aburrimos" (pero, recordareis que cuando fuimos a la hípica estaban todo el tiempo pateando en el suelo y con los comederos vacíos). "Bueno,pero a veces iban sus dueños a montar"( ¿ y no visteis que llevaban espuelas y fusta? yo nunca os lastimo, siempre hablo con vosotros de tu a tu) ."Pero ellos podían correr kilómetros y kilómetros por los caminos" (Sí, una vez a la semana y seis días sin mover las patas si no es para dar coces contra la pared). "Bueno, jo,tu siempre quieres tener razón y , a cualquier cosa que te digamos, encontrarás una respuesta".
Así más o menos pasé la noche. De día, pensé que quizás esos sean sus pensamientos. Y no se cuánto dura la adolescencia de los caballos...ojalá pase pronto, porque no me gusta que se sientan desgraciados...

viernes, 3 de abril de 2009

La Primavera








No sé si eso es una demostración de felicidad. Si lo es, era mucho más feliz antes de que yo me acercara. Y ya, en la segunda foto, su cara de reproche es para preguntarme ¿por qué vienes a importunar y paz y mi contento, bruja?


Yo no quería hacerlo desgraciado, solo quería enseñaros a un ser poderoso al que nunca he visto presumir por eso...


(Mi madre dirá "qué poco juício tienes, Mª Jesús" , pero, viendo cómo anda la justicia, ¿para qué lo necesito?)