martes, 23 de abril de 2013

Feria de abril

 En la masa que ya sabemos hacer, extendida con el rodillo, con ayuda de un vaso, hacemos redondeles
 Cada uno de esos redondeles lo volvemos a extender un poco con el rodillo (es la forma de que no haya empanadillas primorosas, todas iguales, para evitar la monotonía al comer una igual a otra) y le metemos dentro, en este caso pechuga, jamón y chorizo, según caiga...
La cerramos, que es tímida y no le gusta mostrar su interior
 ý, con un tenedor apretamos la masa para que quede hermética. De ahí, a la sartén con aceite abundante (de Jaén) y caliente...
 Preparamos una fuente con papel absorbente, para que, aunque estén bien escurridas, queden sin aceite.
Treinta y cinco, me salieron, preparadas para ir a la mesa.
 Y picantones de segundo plato.
De postre, flan y fresas
Eso quedó, de asado
Y eso de empanadillas. Éramos, como cada domingo, cuatro a la mesa.
El truco para comer así de bien es que no hay tele, hay conversación.
Y , después una magnífica partida de canasta, madres contra hijos. Y llevan cuatro semanas seguidas ganando las madres, ante la desesperación de los hijos.
Jejeje...

jueves, 18 de abril de 2013

Masa. Receta de mi madre

El pasado sábado hice este vídeo. Hoy me preparé  una pizza con la masa que me sobró entonces...y me acordé de  él.
En la receta falta un chorro de aceite de oliva virgen. Mejor, de Jaén , que así, de alguna forma, comemos con amigos.

Fácil, rápida y rica. Solamente hay que ponerse.

domingo, 14 de abril de 2013

Hoy es catorce de abril

Hoy, para celebrar el día de la república, nos hicimos "reyes del pollo frito";
de la pizza rara; del puré de patata, de las filloas y del vino de Rioja (un coto de Imaz de reserva, delicioso)
Y la reina de las tartas y de nuestro corazón (mi hermana) nos endulzó la vida.
Pero, recordadlo, porfa: reyes por un día en la república independiente de nuestra casa.
Y, reitero: la ley es igual para todos; su aplicación depende del abogado que podais pagaros.
Feliz semana

sábado, 13 de abril de 2013

La ley es igual para todos

 Estuve toda la mañana segando con la desbrozadora, corté los grelos florecidos
y la hierba crecida en el huerto de las gallinas.
Durante la semana planté los primeros tomates, que quizá se lleve la helada...

Y, como siempre que hago trabajos mecánicos, pensé y repensé.
Juan Carlos dijo que la ley es igual para todos. Y el que le escribió el discurso pensó muy bien las palabras, para algo, con el dinero de nuestros impuestos, pueden pagarse los mejores asesores.
Y muchos bien pensantes han entendido que "todos somos iguales ante la ley". Y , no.
La Ley es igual para todos quiere decir que las leyes escritas son las mismas para todos.
 La diferencia viene cuando, a la hora de su aplicación, unos tienen buenos abogados, capaces de encontrar las palabras que pueden ser interpretadas de varias formas y eligen la que más le conviene, frente a tu y yo, que, por falta de medios, tenemos un abogado de oficio que sabe que cobrará lo mismo si gana que si pierde...
Aún así, parece que hay cosas tan difíciles de disimular que es más fácil poner Torres por medio y, por si acaso, con la mano en la nariz decir :"catarí que te vi" y poner tierra , también.
Parece ser que, ultimamente, todo el mundo cree que aquello de lo que no se habla no existe y lo que está lejos , tampoco.

sábado, 6 de abril de 2013

Sudor (físico y mental)

 La primavera es una de las épocas de más trabajo en el campo. Ahí es donde  pretendo sembrar las patatas este año. Hay que darle la vuelta a la tierra, con mi fresita.
 Anteayer sembré  ahí unas pocas.
 Así quedó la tierra después de ese primer fresado. Pero las patatas, aunque la luna es adecuada, tendrán que esperar porque hay demasiada agua. Veinte días como mínimo, para tener de nuevo buena luna.
Si fuese cierto que la ley de Murphy se cumple, esa correa se me hubiese roto en pleno trabajo y hubiera tenido que ingeniármelas para traer la fresa empujando.
Pero, no: se portó como una valiente y aguantó hasta llegar a casa...
Como he hablado poco, mi cabeza no ha parado.
Ayer noche leí no sé cuantos correos y mensajes en el face sobre un desahucio que se ha parado al grito de "si se puede". Seguramente seré la oveja negra, pero no estoy de acuerdo: una cosa es parar un dasahucio de un banco, con cláusulas abusivas,  el piso tasado con sobrevaloración  y con  más que sobradas razones y otra cosa es impedir que el legítimo dueño de un piso, amparado por la ley, lo recupere.
Si la señora tiene Alzehimer (que aparentemente, no), si su hijo está en el paro y si todo está a su favor, que sea la sociedad la que se haga cargo de su caso. Lo que no me parece justo es beneficiar a una persona en detrimento de otra persona. Lucharé a favor de la justicia, no me interesa demostrar quién tiene más poder. Y eso es lo que trataban de demostrar ayer ¿si se puede ser injusto? sí, claro que se puede, pero no cuentes conmigo. Están empezando a manipular y mover a una masa irracional y eso no me gusta nada. Las cosas hay que estudiarlas seriamente.
Habrá quien piense que era justo parar el desahucio y quien crea que la injusta soy yo, pero si yo tuviese un piso alquilado y alguien de mi familia lo necesitase, me gustaría pensar que puedo ofrecérselo.
Y también estuve pensando con qué facilidad nos acostumbramos a las cosas buenas, a tal punto que dejamos de pensar en ellas y solamente las utilizamos:
¿Os dais cuenta de que hay un artilugio que cada día (si estais sanos) quita de vuestra vista la mierda y os la cambia por agua limpia?
Se llama Roca: sanitarios Roca.

martes, 2 de abril de 2013

Conversaciones

Sabeis que soy una mujer solitaria, pero eso no me impide ser una charlatana impenitente.
Hablo con todo. Con los animales es bastante normal: no conozco a nadie que los tenga que no mantenga con ellos largas conversaciones; también es habitual hablar con las plantas y cantarles , decirles piropos y animarlas a crecer y ponerse hermosas; lo mismo con los árboles, a los que acaricio el tronco y les pido que sigan floreciendo, engordando y regalándome sus frutos.

Hasta ahí, lugar común, cualquiera de vosotros, en mi lugar, lo haría.
Pero es que yo hablo también con las máquinas: con los coches que van delante (pero hombre, corre un poco, que quiero llegar pronto), que van detrás (ten paciencia, que hace unos días que pusieron detrás de un cartelón , una limitación de 60, para recaudar)...

También con el tractor...no, no le hablo de la herencia de Juanito, ni de las amistades peligrosas de Rajoy y de Feijóo (de la de Rajoy, ni se me ocurre, que por publicarla en el periódico obligaron a "dimitir" a uno), ni del desmantelamiento de la sanidad y la educación.
No. Les hablo de nuestras pequeñas cosas cotidianas: "qué bien te portas, cuánto me ayudas""qué haría yo sin ti", "cuánta falta me haces".

Todas mis máquinas escuchan como quien oye llover, aunque yo no me rindo y sigo hablando, que seguro que, en el fondo, les encanta.

Pero, no me creeríais si no lo vieseis: cuando me voy a la cama, el ordenador lo sabe y me pregunta ¿cerrar pestañas? yo le digo que sí
Y, en diez minutos, estoy dormida.

lunes, 1 de abril de 2013

Se acabaron

 las vacaciones. Uxía vino de Bristol y tuvo pizza especial con su nombre;
y "pulpo á feira" que por allá no hay;
 Picantones con guisantes y patatas
 y mi hermanita y yo alegrando la pestaña,
que los "pequeños" beben agua.
Y tarta de queso.
La semana, más que santa, fue mojada. Absolutamente pasada por agua.
Y aunque tanta lluvia acaba aburriendo a las mismísimas ovejas, yo me consuelo pensando lo feliz que va a ser Cuco con la cantidad de hierba que tendremos este año...
(A mal tiempo, buena cara)