viernes, 22 de julio de 2011

Filosofanta

Hoy me desperté "filosofanta" (decir filosófica me parece un insulto a la sabiduría) y me puse a pensar que me daría pena morirme sin...
Un momento, antes he de aclarar que yo pienso en la muerte cada día : sobretodo cada noche, al acostarme , antes de dormir , pienso que quizá ya no me despierte.
Y no lo pienso con pena, ni con miedo, es , simplemente, que sé que eso puede suceder. Quizá sea esa cercanía a la muerte la que me hace ser generosa y andar siempre repartiendo, porque ya que a mi no me hará falta, que lo disfruten los demás. Y no me impide hacer planes, porque siempre habrá quien los continúe si yo falto y soy feliz mientras planifico y quemo etapas.
Y creo que también es esa cercanía con la muerte la que me hace disfrutar cada segundo de la vida.
Para disfrutar me sirve una rara ciruela,
la recolección del orégano, con el que haré ramilletes,
la comprobación del sistema de la vieja radio de mi padre, que señala en qué color debe estar el cursor
para sintonizar cada emisora, (un lujo sintonizar otros países en los tiempos de Franco)
maravillarme de que en 1950 se pensara en cinco tipos de tensión diferentes (yo solamente conozco 125 y 220)
y de que dentro hubiera un transformador para adaptar cada una de las tensiones
tener inquietud para buscar y desentrañar misterios
o sentirme feliz de que la báscula de la abuela, de fabricación inglesa y que marca kilos y libras, me diga que una de mis patatas pesa 850 gramos.
Sí, creo que vivo intensamente porque soy consciente de mi muerte en cualquier momento.
Pues, pensaba yo que me da pena morirme sin haber conocido a habitantes de otros mundos, sin saber cómo han gestionado ellos sus espacios y si han sido más inteligentes que nosotros o también han convertido sus galaxias respectivas en estercoleros donde unos pocos ensucian y muchos pasan hambre.

miércoles, 20 de julio de 2011

Fotografías del siglo pasado

El recién es mi madre, que nació en 1913, con mi abuelo (José Mouriño, vaya por dios) y mi abuela
Este es el reverso de la fotografía que viene a continuación. Supongo que está hecha entre 1890 y 1900, porque ella es una de las tías de mi abuela y que la crió, ya que se quedó huérfana de madre muy pequeñita. Y, para hacerse una foto, había que ir a Madrid...
Ella es la tía Consuelo, que con sus hermanas Dolores y Mercedes, criaron a cuatro sobrinas huérfanas de madre: Concha, María, Anuncia y Mercedes. Fotografía solamente hay de Consuelo.

Me preguntaba ayer Monserrat Sala que de dónde había salido yo (tan aficionada a las labores del campo ) y me decía que no le parecía raro que echase de menos el pasado.
Y no es esa la impresión que quiero dar: yo he nacido en una familia, como otros han nacido en otra. Nací en el primer mundo y no en el tercero. Nací mujer y no hombre. Nací después de la guerra y no ahora.
Sobre todo eso no tengo ni mérito ni culpa: ni presumo ni lo oculto. Son hechos. Nada más.
Me gustan esas fotos porque son documentos, pero a mi vida de hoy no suman ni restan nada.
Lo que suma y resta es lo que hago con mi vida cada día, libremente; lo que suma es haber nacido en un entorno en el que me ha sido permitido elegir y me han formado para ello.

domingo, 17 de julio de 2011

Los trabajos del verano

Aún me dura el cansancio del sábado y eso que yo no hice nada
Es solamente la desazón que produce que tienes que estar pendiente de que las cosas queden en su lugar, esperando el invierno
Empezaron a trabajar de día, pero esa última carga llegó a las once de la noche
cuando la luna estaba así, alumbrando.

jueves, 14 de julio de 2011

Completando el pasado

Esa del lazo, que no se sabe si ríe o llora, en brazos de mi madre, soy yo. En el año 52 ó 53. Falta mi hermano, pero para compensar está su amigo José Alonso, que vivía más en nuestra casa que en la suya y se venía a veranear con nosotros a Villagarcía.
A mi padre le encantaban las comidas campestres.
Pero su pasión eran los coches. Ahí teneis uno de ellos, cuando yo aún no había nacido: mi madre, mis hermanas mayores y unos primos
Aquí, en primer plano mi madre con Sisa en brazos, detrás, María José. Con el mismo peinado de ayer y puede que en el mismo año.

Espero que también éstas puedan inspiraros.
(José Vicente ha hecho un magnífico trabajo con las fotos de ayer. Desde aquí mi reconocimiento público)

miércoles, 13 de julio de 2011

Fotos de familia

Me pasa con las fotografías lo mismo que con los libros: sé que se conservan mejor en el ordenador, pero nunca renunciaré al documento tangible.
Ahí mi padre adolescente.
Más o menos con veinticinco años, quizá veintidós o veintitrés
Algo más mayor
En el año 1931, rodeado de gallegos ilustres, según se lee: está sentado a los pies de Castelao.
Ahí en una de sus aficiones: ligar y reir
Ahí, en otra: la fotografía
Ahí , como "Lancelot" "nunca fuera caballero de damas tan bien servido" (y no venía de Bretaña)
Mi madre, con la suya, adolescente.
En Villagarcía precursora de modernidad, en el año 1936
Con veinte años, aproximadamente
En la playa de Compostela, de Villagarcía
Y ahí, los primeros frutos: mis dos hermanas mayores.
Yo no estaba ni en mente.
Espero que las fotos tangibles lleguen a los cien años. Pero, por si no es así, estarán en la red, entre vosotros.

martes, 12 de julio de 2011

La lluvia

Ayer me tocó repartir cerveza
enseñar los prados que había que segar, como ese
ese mismo,
otro más
y otro, hasta cinco, para luego empacar y guardar hierba para el invierno de Cuco y Chispa.

Pero hoy llueve y me puse a pensar...
Entonces decidí que a los dos primeros clasificados de cada concurso les iré enviando un libro.
Ya hay libros para Ana y Arobos, del mes de junio y para Anna y Reyes, del mes de julio.
Esos libros son de alguien a quien, los que me visitan, conocen. La idea es que la conozcais más.

domingo, 10 de julio de 2011

Rebumbio, balbordo

La campana que puse ayer y que tanto os ha gustado es de la entrada lateral de mi casa. Esa que pongo hoy es una campanilla que, en su día, servía para anunciar al servicio que podía cambiar el plato o que se necesitaba algo en la mesa.
La campana de ayer suena tolón y la de hoy suena tilín.
Balbordo es una palabra gallega que significa alboroto. Pero alboroto me suena igual que "algo roto" y balbordo me suena a vaivén.
Rebumbio significa lo mismo que balbordo y alboroto. Es una palabra (también gallega, claro) onomatopéyica. En castellano se diría porrómpompón...
Mi corazón está menos que la campana de ayer y más como la campanilla de hoy , con un rebumbio y un balbordo gallegos totales.
Debería de estar prohibido andar sembrando sentimientos en los corazones de la gente.
(Bueno, vale, yo soy de las que no necesita que le siembren nada y a las que le gusta cuidar su jardín)