sábado, 22 de mayo de 2010

Tiempo maravilloso







Después de tres días en los que solamente dejé de trabajar en el campo para dar clases y para comer y dormir, hoy me toca descansar:
Con el maíz y la cebada sembrados, las patatas limpias de malas hierbas y sulfatadas; la hierba de pasto de tres días segada y el camino limpio.
Es entonces cuando miro alrededor y veo y huelo, las futuras naranjas y cerezas y las fresitas salvajes, enanas y en sazón. Tan pequeñas como sabrosas.
Y tanto placer siento que necesito compartirlo con vosotros.





domingo, 16 de mayo de 2010

Aquellas entradas de diciembre




Hoy me ronda una preocupación, aunque me consuela pensar que no sé nada de economía.


Me levanté pensando que en este país nuestro los encargados de mantener el consumo éramos los funcionarios. Esos que, según Pepiño, tenemos seguridad en el empleo ( él lo dice como si el tiempo y esfuerzo invertidos en preparar y ganar una oposición no tuvieran valor y nos hubiera sido regalado ese empleo). Y, sí. Seguridad. Pero si carecemos de poder adquisitivo, dejaremos de comprar, por si, además, vienen tiempos peores con nuevos recortes...¿para quién fabricarán las fábricas?.


No, eso no debe preocuparme. Yo no entiendo nada de economía y el gobierno sabe más que yo (tampoco he leído nada sobre el tema, así que estaré equivocada).




Anduve toda la mañana trabajando en la huerta y entonces recordé que aún tengo pendiente una tarea de la que os hablé en el mes de diciembre, concretamente en las entradas del 6 y el 8 de diciembre.


Por aquel entonces andaba yo arreglando "el casino", haciendo unos cuadros y poniendo las cortinas.


La mitad del trabajo está hecho, pero, ya lo veis, falta mucho por hacer.

sábado, 15 de mayo de 2010

Tiempos


Hoy es sábado y, como cada sábado, di un repasito a la casa.

Un repasito, no una limpieza de esas que hace la gente, que pone todo patas arriba y todo queda como los chorros del oro; en mi casa el oro , justo, que soy una pobre de Dios y me preocupa más ser feliz que hacerme una esclava del hogar.

Y, mientras daba el repasito y me reía sola pensando que cuanto menos cobre menos tendré que limpiar la cocina, recordé aquellas cocinas de antaño:

Allá por los años cuarenta, teníamos una "cocina económica". Así se llamaban las cocinas de leña que se fabricaban en Bilbao (creo), de hierro fundido y que sustituían a las "lareiras" que yo no viví (fuego sobre un hogar de piedra, trípode en el que apoyar las tarteras, o cadena para el "pote"). Limpiar aquella plancha y las tarteras que sobre ella se ponían era un trabajo de esclavos.

En los años sesenta, mi madre, que era arriesgadísima, se compró una cocina de butano de cuatro hornillos. Era maravillosa aquella novedad, por lo fácil que era limpiar los quemadores y lo poco que ensuciaban las ollas.

Pronto aparecieron las ollas a presión, con el consiguiente ahorro de tiempo y mayor limpieza,
(hoy ya sustituídas por los robots).

Luego las encimeras eléctricas o mixtas y, después, ésta.

Pobrecita: ella hace todo el trabajo. Incluso se pone a chillar si me equivoco y levanto la tartera sin haber apagado: empieza a pitar, toda alarmada y me pone una efe en rojo delante de los ojos, imposible de no ver.

Y ando muy escamada, porque todas estas novedades que evitan el trabajo de limpiar, me parece que aparecieron desde que los hombres se turnan con nosotras a la hora de limpiar la cocina.

jueves, 13 de mayo de 2010

Invitación




He oído muchas veces decir: "yo, por las buenas, soy buenísima; pero por las malas..."




Ser bueno por las buenas, es decir, con aquellos que son buenos con nosotros,no es bondad. Puede ser justa correspondencia o agradecimiento, pero no es bondad.


Al menos, eso creo yo.


Y creo que la bondad es portarse bien y ser generoso incluso con aquellos que no lo son con nosotros.


Si respondemos con malos modos a la falta de educación de los demás, ellos están diciéndonos cómo debemos comportarnos nosotros. Y creo que no debe ser así.


Yo creo que soy bondadosa.


Por eso hoy invito al gobierno a compartir conmigo esas primeras fresas salvajes de mi huerto.


Ni juntando el cinco por ciento de todos los funcionarios de España se podría pagar el placer de saborear esas primeras fresas salvajes.


Para ti, María Teresa, que hace poco nos prometías que no nos congelarías el sueldo (somos nosotros los que nos hemos quedado helados) y para ti, José Luís, que dijiste que nunca tocarías las prestaciones sociales (son ellas las que te van a prestar lo que necesitas).
Yo invito.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Funcionarios

Sí.
Siempre pagamos los mismos.
Pero, os lo juro, cobro con gusto un cinco por ciento menos si, efectivamente, los altos cargos y los políticos cobran un quince por ciento menos y no lo compensan con dietas ni comisiones.

sábado, 8 de mayo de 2010

Mirando hacia atrás sin ira


Es curioso cómo y cuánto hemos cambiado y cómo nos olvidamos del antes.

Miro hacia atrás y me veo admirando y encantándome aquella canción de Joan Báez que se titulaba "El preso número nueve".
Cantado por una mujer defensora de todas las causas nobles... Y, ¿del lado de quién estaba yo?. Yo estaba del lado de aquel preso que mató a su mujer, a su amigo, que no se arrepentía de haberlo hecho y que iba a buscarlos al más allá. Y mucho me temo que no era yo sola... ¿dónde está aquella Mariajesusparadela? ¿es una parte de esta que hoy soy? Sí, seguro (porque creo que ese amigo y esa mujer, en vez de engañar deberían de haber hablado con el marido). La misma parte que de aquella otra que cuando alguien estaba nervioso decía "recuerda que tranquilidad viene de tranca". ¿Imaginais qué marca podría dejar la tranca que ese cantero ingenioso alojaba en esa pared?.
(Me encantan esas huellas del ingenio del ser humano ¿cómo inventar un cierre barato que no ceda al empuje de un invasor no deseado?: ahí teneis una muestra, en ese dintel de la puerta donde hoy guardo la hierba seca de los caballos).
El humor gallego es especial. Nosotros le llamamos "retranca". Tendrá algo que ver con todo
esto?

miércoles, 5 de mayo de 2010

Comentarios

No os merezco.
Eso es lo que siento.
Pongo una parvada (tontería, en esta tierra) cualquiera y doy pié a un montón de maravillosas ocurrencias.
Desde Soco, que escribe un poema dedicado a la risa a cualquiera de los demás, que vais desgranando ideas peregrinas maravillosas, me llenais de alegría. Incluso de felicidad.
Gracias.