Hay cosas de los blogs que no me gustan.
Una de ellas son los premios. Para ser más exacta,los sistemas de concesión de los premios y su creación.
Hay premios que cada uno puede inventar y adjudicar por obra y gracia de la realísima gana. Pero siempre imponiendo la condición de adjudicarlo a cinco, seis o siete personas, como cualquier cadena. (La primera en la que participé fue en los años setenta y me dió un buen dinerito: mandabas cien pesetas al primero de la lista, lo borrabas y te ponías de último, hacías tres copias y lo enviabas a tres personas, que lo enviaban a otras tres, etc. Si elegías bien a quien mandabas y nadie rompía la cadena, te llegaba una buena pasta).
Siempre fuí partidaria de la lucha, del sudor, del esfuerzo.
Siempre fuí partidaria de saber qué se valora, que se exige, cuánto tiempo. Qué cosas suman y cuales restan. Y quién es el juez y por qué.
En estas cosas no me sirve la democracia, porque yo, que no entiendo nada de arte, puedo votaros a todos como el blog más artístico.
Y puedo votaros a todos, todas las veces ¿qué valor tiene entonces el voto?
Ganará siempre el que más tiempo libre tenga y pueda recorrer la red, apuntarse a más blogs, hacerse el simpático o, simplemente, pedir.
Yo creo que el mejor premio a un blog es leerlo y comentar.
Yo me siento premiada cada día si sé que estais ahí y os interesa lo que digo, aunque sea una bobada (una parvada, se dice en mi tierra, de parvus=pequeño).
Hace ya tiempo Diego me dió un premio inolvidable: se fue al google eart y, en su blog, puso una foto de Paradela de Coles. El texto, precioso. Y, para mi "la cueva de Mairena" pasó a formar parte de mi vida.
Otro día,el señor Kaplan me dijo que Paradela estaba en el camino de Itaca. Y, "Robinson de Ítaca" se hizo para mi, destino habitual.
Así, uno por uno, os he ido metiendo a todos en mi vida, en mi hacer cotidiano. Os escucho con respeto y os hablo desde él.
Pero, por favor, no me deis más premios que vuestra lectura y vuestros comentarios.
viernes, 31 de julio de 2009
martes, 28 de julio de 2009
Paradojas
Mi hermana la mayor, que jamás dice un taco y se esfuerza por hablar un correcto castellano, utiliza dos palabras que no le corresponden: una es ostentóreo (aquel híbrido de Gil entre ostentoso y estentóreo) y la otra es parajoda, cuando se refiere a lo que dicen y lo que hacen los políticos.
Ésto no. Esto es una paradoja:
Cuando somos pequeños y en la juventud soñamos con llegar a ser "alguien". Pasamos media vida esforzándonos para conseguirlo. Cuando somos mayores, miramos hacia atrás y lo que de verdad nos hizo felices y añoramos es la infancia. Cuando teóricamente no éramos "nadie".
A mi me pasa, al menos. Pero también le pasa a gente con sabiduría. Os dejo los versos de Víctor Campio Pereira, poeta ourensano, perteneciente al grupo Dólmen y del que presumo haber sido compañera. Creo que no necesitan ser traducidos:
Nai (madre)
Aquelas mans
estaban feitas pra me acariñar
Aquela voz falábame
coa rumorosa música do mar
Aqueles ollos tiñan
a claridade toda da mañá
aqueles brazos eran
aqueles brazos eran un bambán
Eu era aquel rapaz.
Ésto no. Esto es una paradoja:
Cuando somos pequeños y en la juventud soñamos con llegar a ser "alguien". Pasamos media vida esforzándonos para conseguirlo. Cuando somos mayores, miramos hacia atrás y lo que de verdad nos hizo felices y añoramos es la infancia. Cuando teóricamente no éramos "nadie".
A mi me pasa, al menos. Pero también le pasa a gente con sabiduría. Os dejo los versos de Víctor Campio Pereira, poeta ourensano, perteneciente al grupo Dólmen y del que presumo haber sido compañera. Creo que no necesitan ser traducidos:
Nai (madre)
Aquelas mans
estaban feitas pra me acariñar
Aquela voz falábame
coa rumorosa música do mar
Aqueles ollos tiñan
a claridade toda da mañá
aqueles brazos eran
aqueles brazos eran un bambán
Eu era aquel rapaz.
domingo, 26 de julio de 2009
Los comentarios
Hoy quiero disculparme con vosotros y, sobretodo, explicar mi forma de entender.
Muchos de vosotros (la inmensa mayoría), contesta uno a uno a los comentarios o, uno a uno a los comentaristas. Ya notais que yo no. Yo, generalmente, voy a vuestra casa, a comentar en vuestras entradas.
Entiendo que mi post es mío. Yo, en mi blog, escribo lo que quiero. Igualmente, en los vuestros, opino lo que creo.
Pero, de mi blog, solamente es mío lo que yo escribo. La interpretación que hagais de ello es, absolutamente, vuestra. Cada vez que comentais, cada vez que interpretais, estais enriqueciendo lo que yo he dicho, aportando puntos de vista diferentes o abundando en lo expresado por mi. Muchas veces me contestais a cosas que yo no he querido decir pero que vosotros habeis adivinado no sé por qué resquicio: allí debía estar, sin yo quererlo.
Nunca supe si cuando Machado dijo "...Y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar" quiso decir que se iba de aquel lugar, o que cuando volviera a pisar el camino el camino no sería el mismo (porque alguna mente prodigiosa había convertido la calzada romana en autovía o porque, pisado por otros muchos, se había transformado) o él no sería el mismo (porque había crecido como persona, había empezado a pensar diferente, lo había poblado la locura).
No. No lo sé. Cada uno entendemos lo que queremos, cómo queremos y cuando queremos. Yo misma entiendo de forma diferente en diferentes momentos.
¿Por qué entonces responder a un comentario?.
Por favor, seguid enriqueciendo lo que escribo. Me siento bien cuando lo haceis.
Me ayudais a crecer ahora que ya mido menos que cuando era joven.
Comentad, por favor. Y, permitidme que siga comentando en vuestros blogs.
Muchos de vosotros (la inmensa mayoría), contesta uno a uno a los comentarios o, uno a uno a los comentaristas. Ya notais que yo no. Yo, generalmente, voy a vuestra casa, a comentar en vuestras entradas.
Entiendo que mi post es mío. Yo, en mi blog, escribo lo que quiero. Igualmente, en los vuestros, opino lo que creo.
Pero, de mi blog, solamente es mío lo que yo escribo. La interpretación que hagais de ello es, absolutamente, vuestra. Cada vez que comentais, cada vez que interpretais, estais enriqueciendo lo que yo he dicho, aportando puntos de vista diferentes o abundando en lo expresado por mi. Muchas veces me contestais a cosas que yo no he querido decir pero que vosotros habeis adivinado no sé por qué resquicio: allí debía estar, sin yo quererlo.
Nunca supe si cuando Machado dijo "...Y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar" quiso decir que se iba de aquel lugar, o que cuando volviera a pisar el camino el camino no sería el mismo (porque alguna mente prodigiosa había convertido la calzada romana en autovía o porque, pisado por otros muchos, se había transformado) o él no sería el mismo (porque había crecido como persona, había empezado a pensar diferente, lo había poblado la locura).
No. No lo sé. Cada uno entendemos lo que queremos, cómo queremos y cuando queremos. Yo misma entiendo de forma diferente en diferentes momentos.
¿Por qué entonces responder a un comentario?.
Por favor, seguid enriqueciendo lo que escribo. Me siento bien cuando lo haceis.
Me ayudais a crecer ahora que ya mido menos que cuando era joven.
Comentad, por favor. Y, permitidme que siga comentando en vuestros blogs.
sábado, 25 de julio de 2009
Paradela de Coles
Estos días pasados ha llovido a cántaros. Y eso, en esta época, hace que incluso llos animales se despisten y no sepan donde meterse. Ahí teneis a ese pobre caracol, que sin haber hecho botellón ( al menos no andaba haciendo eses), está perdido y desnortado,por los cristalles de la galería, buscando, seguramente la col o la lechuga en la que residía...
Y también os presento a mi amigo "espinilla", en ese sumidero (una espinilla a mi edad también es acné juvenil), en el que se cayó no sé cómo. Desesperado, buscando la salida, ya desfallecía cuando lo encontré. Lo trasladé a esa bala de hierba sobre la que os lo muestro y luego lo metí entre las pacas, esperando que se recuperara.
Me vine rapidamente a San google, a ver si encontraba remedio para su desfallecimiento y ¿qué me encontré? Encontré ese terrible deseo de dominio de los seres humanos. Encontré esa absoluta necesidad de someter, encarcelar y "domar" a otros seres , cuando a nosotros nos gusta tanto ser libres. Y me pregunto qué placer se puede sentir con un erizo de mascota, metido en una jaula.
Por suerte para el mío, cuando fuí a ver qué tal se encontraba, ya no se encontraba. Su sitio estaba libre y él también.
viernes, 24 de julio de 2009
Muertes mediáticas
No hace mucho tiempo todos los medios de comunicación nos bombardearon con la muerte de un chico que adoraba el riesgo. Murió sabiendo que correr delante de un toro entraña peligro de muerte. Llevaba no sé cuántos años corriendo. Se llamaba no sé cómo. Había nacido en no sé dónde. Nos presentaron a toda su familia. Toda España (que, por cierto pagó los gastos de la atención médica de su afición) se estremeció.
Ayer, en el cumplimiento de su deber, más allá de su deber, murieron en un incendio en Cataluña cuatro bomberos. Cuatro bomberos. Cuatro personas sin nombre. Cuatro bomberos sin familia, sin lugar de nacimiento, sin residencia conocida. Cuatro bomberos que no tienen nombre ni apellidos. Ni padre ni madre. Ni cónyuge. Ni hijos. Nada.
¿Por qué? Porque pertenecen a un "cuerpo", forman parte de un todo dedicado a protegernos a los demás.
Quiero saber cómo se llamaba cada uno. Quiero saber el por qué de su vocación. Quiero saber cómo está su familia. Quiero saberlo todo sobre cada uno de ellos de forma individual.
Para rezar por ellos.
Ayer, en el cumplimiento de su deber, más allá de su deber, murieron en un incendio en Cataluña cuatro bomberos. Cuatro bomberos. Cuatro personas sin nombre. Cuatro bomberos sin familia, sin lugar de nacimiento, sin residencia conocida. Cuatro bomberos que no tienen nombre ni apellidos. Ni padre ni madre. Ni cónyuge. Ni hijos. Nada.
¿Por qué? Porque pertenecen a un "cuerpo", forman parte de un todo dedicado a protegernos a los demás.
Quiero saber cómo se llamaba cada uno. Quiero saber el por qué de su vocación. Quiero saber cómo está su familia. Quiero saberlo todo sobre cada uno de ellos de forma individual.
Para rezar por ellos.
jueves, 23 de julio de 2009
Es la lluvia
Yo sé que es por la lluvia por lo que mi día se puso melancólico.
Y me puse a repasar entre mis libros.
En mi librería tengo tres estanterías dedicadas a la literatura femenina. Hay de todo; desde autoras consagradas como Rosalía de Castro, Ana María Matute, Margarita Durás, Marguerite Yourcenar, Simone de Beauvoir, Virginia Wolf, Almudena Grandes o Rosa Montero, hasta cositas como Helene Hanff (para mi, imprescindible su libro "84, Charing Cross Road") o Fannie Flagg, con su, no hace mucho, famoso "Tomates verdes fritos".
En todos ellos he encontrado muchos de mis pensamientos, de mis sentimientos, de mis inquietudes.
Y, cuanto más sencillos, más me impactan. Será porque soy simple.
En "El clan del oso cavernario" aprendí que las manzanas del invierno hay que guardarlas después de las primeras heladas, que son las que le quitan el sabor amargo. (Unos libros con tanto sentido y mirad lo que aprendí).
En "Tomates verdes fritos" me quedé con una frase: (La anciana explica a la visitante)"Lo que me habían puesto en el brazo. Era una banda blanca que decía: Mrs. Cleo Theadgoode...anciana de ochenta y seis años...Madre mía. Fue la primera vez que me di cuenta de que me había hecho vieja".
También entonces yo me di cuenta que todos los seres humanos nos encontramos con la vejez de repente, sin darnos cuenta de cómo hemos llegado hasta allí. Que no estaba sola en eso.
Por eso hace mucho que me llamo anciana a mi misma.
Vosotros os empeñais a veces en contradecirme con cosas como "la vejez no está en los años" o "el espíritu es joven".
Mi hermana la mayor se enfada, diciendo que entonces qué le queda a ella...
Pues, que os quede claro: lo digo y lo seguiré diciendo, para que la vejez no me pille por sorpresa, a ver si de una santa vez empiezo a creer que estoy envejeciendo...
Y me puse a repasar entre mis libros.
En mi librería tengo tres estanterías dedicadas a la literatura femenina. Hay de todo; desde autoras consagradas como Rosalía de Castro, Ana María Matute, Margarita Durás, Marguerite Yourcenar, Simone de Beauvoir, Virginia Wolf, Almudena Grandes o Rosa Montero, hasta cositas como Helene Hanff (para mi, imprescindible su libro "84, Charing Cross Road") o Fannie Flagg, con su, no hace mucho, famoso "Tomates verdes fritos".
En todos ellos he encontrado muchos de mis pensamientos, de mis sentimientos, de mis inquietudes.
Y, cuanto más sencillos, más me impactan. Será porque soy simple.
En "El clan del oso cavernario" aprendí que las manzanas del invierno hay que guardarlas después de las primeras heladas, que son las que le quitan el sabor amargo. (Unos libros con tanto sentido y mirad lo que aprendí).
En "Tomates verdes fritos" me quedé con una frase: (La anciana explica a la visitante)"Lo que me habían puesto en el brazo. Era una banda blanca que decía: Mrs. Cleo Theadgoode...anciana de ochenta y seis años...Madre mía. Fue la primera vez que me di cuenta de que me había hecho vieja".
También entonces yo me di cuenta que todos los seres humanos nos encontramos con la vejez de repente, sin darnos cuenta de cómo hemos llegado hasta allí. Que no estaba sola en eso.
Por eso hace mucho que me llamo anciana a mi misma.
Vosotros os empeñais a veces en contradecirme con cosas como "la vejez no está en los años" o "el espíritu es joven".
Mi hermana la mayor se enfada, diciendo que entonces qué le queda a ella...
Pues, que os quede claro: lo digo y lo seguiré diciendo, para que la vejez no me pille por sorpresa, a ver si de una santa vez empiezo a creer que estoy envejeciendo...
lunes, 20 de julio de 2009
Yo no sé por qué
Yo no sé por qué he nacido aquí; en una familia que se preocupó de mi educación; en un país donde puedo decir lo que quiero; con un trabajo que me permite vivir holgadamente; en una casa con agua corriente, calefacción, internet.
Yo no sé por qué otras mujeres han nacido en Afganistán o en Etiopía; no se por qué han nacido en otros tiempos y han sido esclavizadas .
Yo no sé por qué las vidas de los niños del primer mundo valen más que las de los del tercero y, mientras allá mueren de forma anónima, por miles, cada día, aquí una sola muerte supone miles de líneas negro sobre blanco.
Yo no sé por que la iglesia católica se proclama defensora de la vida de los niños (y se manifiesta contra el aborto), mientras que, con la mitad de sus tesoros se acababa el hambre de tantos que mueren cada día.
Yo no sé por qué se habló más de la ficha de Cristiano Ronaldo que de la muerte de Vicente Ferrer.
Yo no sé por qué es más importante que la gente se muera de la gripe A que de los accidentes de tráfico de cada fin de semana.
Y, tristemente, saber que no sé nada, no me hace más sabia.
Yo no sé por qué otras mujeres han nacido en Afganistán o en Etiopía; no se por qué han nacido en otros tiempos y han sido esclavizadas .
Yo no sé por qué las vidas de los niños del primer mundo valen más que las de los del tercero y, mientras allá mueren de forma anónima, por miles, cada día, aquí una sola muerte supone miles de líneas negro sobre blanco.
Yo no sé por que la iglesia católica se proclama defensora de la vida de los niños (y se manifiesta contra el aborto), mientras que, con la mitad de sus tesoros se acababa el hambre de tantos que mueren cada día.
Yo no sé por qué se habló más de la ficha de Cristiano Ronaldo que de la muerte de Vicente Ferrer.
Yo no sé por qué es más importante que la gente se muera de la gripe A que de los accidentes de tráfico de cada fin de semana.
Y, tristemente, saber que no sé nada, no me hace más sabia.
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